La dificultad de encontrar a talibán "moderados" para futuro gobierno
La ONU, Estados Unidos y Pakistán estiman que el futuro de Afganistán pasa por los talibán llamados «moderados», el problema reside en que es tan difícil identificarlos y definirlos como que se manifiesten.
Las Naciones Unidas figuran entre los primeros que evocaron esta supuesta fractura en el seno de los talibán, los «estudiantes de teología» salidos de las escuelas coránicas («madrasas») para tomar el poder en Kabul en 1996.
El representante de la ONU en Afganistán, Francesc Vendrell, había declarado a fines de setiembre que había talibán que eran «gente conveniente», personas «humanas» dispuestas a «discutir profundamente sobre lo que quiere decir terrorismo, guerra santa o religión».
Pir Sayed Ahmad Gailani, dirigente afgano allegado al ex rey Zaher Sha, dio su propia definición recientemente cuando la Asamblea por la paz y la unidad nacional de Afganistán, que él preside, lanzó un llamado a la unidad de todos los afganos.
Ese llamado es también formulado en dirección de los «elementos talibán que reconocen sus responsabilidades religiosas, nacionales y de conciencia», aun cuando el dirigente no precisó cómo identificaría a esos talibán «responsables».
Abdul Haq, ex comandante mujaidín, héroe de la lucha contra los soviéticos, fue más directo.
En Peshawar, ciudad del noroeste de Pakistán que se afirma cada día más como la capital del Afganistán en exilio, Haq afirmó la semana pasada estar en contacto con talibán «buenos» a los que no definió, afirmando que éstos formarían la mayoría de los miembros de esta milicia fundamentalista.
Estos talibán «buenos», «convenientes» o «responsables» representarían, según los analistas, la tendencia nacionalista afgana, por oposición a los talibán cercanos al sector árabe dirigido por Osama bin Laden y al jefe supremo de los talibán, el molá Mohamad Omar.
Según Abdul Haq, hasta el momento de los ataques estadounidenses había activas negociaciones para convencer a esos nacionalistas, en su mayoría pashtunes, de que abandonasen a Omar y se integrasen a las tentativas de formación de un gobierno amplio.
Los pashtunes son la etnia principal en Afganistán y son considerados indispensables para la supervivencia de un nuevo gobierno en Kabul.
Pero el problema es que muy pocos nombres son citados, exceptuando el del ministro talibán de Relaciones Exteriores, Wakil Ahmed Mutawakel, sobre el cual circularon rumores el lunes diciendo había abandonado el gobierno.
Si bien los rumores fueron desmentidos por un portavoz del molá Omar, éstos volvieron a resurgir.
Más allá de las esperanzas de una escisión entre los talibán, la realidad es que los talibanes «buenos» siguen sin manifestarse.
Pakistán, que durante un tiempo protegió a los talibán, sigue creyendo en esta posibilidad.
El presidente paquistaní Pervez Musharraf se lo dijo claramente el martes al secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, en Islamabad.
«No quiero entrar en detalles sobre quiénes son los moderados, pero sabemos con certeza que hay muchos entre los talibán», aseguró Musharraf.
En respuesta, Powell aceptó la necesidad de integrar a «elementos moderados del régimen talibán».*
Compartí tu opinión con toda la comunidad