Iraníes afirman que tropas de EEUU entraron a Afganistán y se enfrentaron a los talibán
El Pentágono no desmintió ni confirmó la versión sobre el comienzo de la segunda fase, que contempla el ingreso de comandos o fuerzas especiales y que fueron reportadas por periodistas iraníes desde cerca de Kandahar, en el sur de Afganistán.
Fuentes militares estadounidenses habían informado el martes que la noche del 17 al 18 era la óptima para una invasión con comandos terrestres.
El Pentágono informó que las fuerzas especiales se encuentran a bordo del portaaviones Kitti Hawk, que navega en el Mar de Arabia listos para entrar en acción mediante helicópteros.
Los ataques comenzaron el 7 de octubre contra el régimen talibán, al considerar Washington que el gobierno en poder de Kabul en 1996 refugia a Osama bin Laden, acusado de ser el ideólogo de los atentados del 11 de setiembre.
Hasta el presidente George W. Bush, según los analistas, dio una pista sobre la actuación de comandos, al afirmar que «la campaña contra Afganistán es amplia y está en curso de noche, en la luz y en la sombra, con acciones para que se ven y con otras que no es posible ver».
La televisión iraní reportó que los primeros intercambios de disparos parecen haber comenzado entre los talibán y soldados estadounidenses en la ciudad sureña afgana de Kandahar, bastión de la dictadura religiosa donde reside el jefe del régimen, el mullah Mohammed Omar.
La fuerte ofensiva aérea contra Kandahar durante tres días consecutivos sirvió –de acuerdo a las emisoras iraníes– para el ingreso de helicópteros Blackhawk con comandos estadounidenses que «están empeñados en combates en plena calle» de la ciudad. Fuentes del Pentágono informaron que las fuerzas especiales se encuentran a bordo del portaaviones Kitti Hawk, que navega en el Mar de Arabia listos para entrar en acción mediante helicópteros.
Esta segunda ofensiva, según habían anticipado fuentes militares en días anteriores, incluiría la llegada de comandos a bordo de helicópteros Blackhawk apoyados por los helicópteros de guerra Apache.
La undécima jornada de bombardeos inauguró una zona de ataques por parte de Estados Unidos que había sido evitada hasta el momento: por primera vez los aparatos estadounidenses atacaron a los talibán en la línea del frente que mantienen con la opositora Alianza del Norte, a unos 50 kilómetros de Kabul.
El régimen talibán, por su parte, denunció que 20 civiles murieron, informó la agencia cercana al talibán AIP, a raíz de los últimos ataques en Kandahar por parte de Estados Unidos, que utilizó dos de los poderosos aviones AC-130, dotados de ametralladoras y cañones de gran calibre.
Apenas pasaron once jornadas de bombardeos, pero el presidente Bush, antes de partir hacia China de visita oficial, afirmó que «la guerra contra el terrorismo durará más de dos años y tendrá lugar en distintos frentes».
«La campaña en Afganistán debilitó al talibán. Estamos preparando el camino para derrocar a los talibán y erradicar los parásitos de Al Qaeda. Estamos erradicando a los terroristas de pedazo en pedazo», dijo Bush.
El vicealmirante John Stufflebeem, portavoz del Pentágono, indicó que los ataques golpearon entre «el 90 y 95 por ciento de los objetivos» contra campos de adiestramiento de la red de Osama Bin Laden, Al Qaeda, y puestos militares talibán.
Admitió que un misil estadounidense destruyó un depósito de la Cruz Roja en Kabul en el ataque del martes.
Por su parte, el portavoz de Naciones Unidas en Islamabad, Pakistán, denunció ayer que en Kabul una bomba sin explosionar cayó sobre una escuela de la capital afgana.
«No sabemos si los niños estaban en la escuela», dijo Hassan Ferdous, quien dijo que varios trabajadores de la ONU en Afganistán fueron destinados a intentar desactivar el explosivo.
Stufflebeem, el vocero del Pentágono, dijo que Estados Unidos no hace nada para ayudar a la Alianza del Norte y subrayó: «Tenemos nuestra estrategia y no la de la guerrilla».
Omar le habló a sus fieles
El líder de la milicia islamita de los talibán, el molá Mohammad Omar, rompió un silencio de cuatro días este miércoles, al vaticinar una derrota de Estados Unidos en Afganistán, donde continuaban los intensos ataques norteamericanos, al tiempo que aumentaba la tensión entre India y Pakistán.
La primera declaración del molá Omar desde el pasado sábado fue difundida por el sistema de comunicación interna de los talibán, precisó un responsable de la milicia islamita, citado por la agencia AIP, basada en Pakistán y allegada al régimen de Kabul. «Les llamo a mantenerse firmes en todos estos episodios. Hemos combatido a los rusos y esta es otra jihad (guerra santa) contra los infieles. Es una prueba. La gente sufre pero Dios les otorgará el éxito. Nuestros enemigos son unos infieles que ningún musulmán podría aceptar», declaró.
Estas declaraciones confirmaron que los intensos bombardeos no afectaron la determinación del líder de los talibán, pese a que su residencia en Kandahar (sur), el feudo de la milicia islamista, fue atacada varias veces desde el inicio de la campaña aérea norteamericana el 7 de octubre.
Esta ciudad, la verdadera capital política de los talibán, fue una de las más golpeadas por los ataques estadounidenses.
Según Abdul Hanan Hemat, director de la agencia de prensa oficial Bajtar, 20 personas murieron en los ataques de la noche del martes en Kandahar.
Por su parte, un portavoz de la milicia islamita, citado por AIP, afirmó que al menos ocho personas murieron y veinte resultaron heridas en dichos bombardeos.
Estas cifras no pudieron ser confirmadas por fuentes independientes.
En Kabul, donde Estados Unidos utilizó por primera vez el temido avión AC-130 de ataque a baja altitud, el ministro talibán de Información, Amir Jan Mutaqi, declaró a la AFP que una bomba estadounidense cayó sin explotar en la noche del martes en una escuela de niños vacía. Una primera versión, difundida en Islamabad por el portavoz de la ONU, Hasan Ferdus, había señalado que la bomba había caído antes del mediodía de ayer miércoles. El vocero no pudo precisar si había alumnos en la escuela. Al atardecer, cuatro explosiones volvieron a estremecer la capital.
Según la oposición, los ataques estadounidenses también golpearon posiciones de los talibán en el frente de Kabul. El general Baba Djan consideró, sin embargo, que estos bombardeos eran totalmente insuficientes. «Este tipo de ataques tranquiliza» a los talibán, dijo.
En Islamabad, seis agencias humanitarias internacionales pidieron una pausa en los bombardeos estadounideneses contra Afganistán, para permitir el envío de alimentos antes de que comience el invierno.
Las organizaciones humanitarias afirmaron que 500.000 personas en regiones alejadas quedarían aisladas por la nieve en las próximas cuatro semanas y podrían morir de hambre si no se les distribuye alimentos.
Mientras los bombardeos continuaban en Afganistán, la tensión aumentaba entre dos países vecinos: los eternos rivales India y Pakistán.
El general paquistaní, Rashid Qureshi, portavoz del Gobierno militar en el poder en Islamabad, anunció «tener informaciones que muestran que India desplazó tropas y volvió a posicionar unidades aéreas».
«Esto podría revelarse ser una amenaza», advirtió.
«Las tropas paquistaníes están totalmente preparadas para esta situación y en elevado estado de alerta para hacer fracasar cualquier intento con malos objetivos y temerario».
Las autoridades de Delhi rechazaron las acusaciones de Islamabad.
El aumento de la tensión entre India y Pakistán se produce
justo después de la visita a ambos países del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, que viajó a la región, paradójicamente, para tranquilizar los ánimos.*
Compartí tu opinión con toda la comunidad