El hijo de siete meses de un productor de la cadena de televisión ABC es la nueva víctima

Los medios de comunicación en la mira de los bioterroristas

Los medios de prensa de Nueva York están en alerta, tras el anuncio de que la segunda víctima en la ciudad de ántrax –un bacilo potencialmente letal, que puede ser usado como arma biológica– es el hijo de siete meses de un productor de la cadena de televisión ABC.

El bebé fue aparentemente contaminado durante una visita el 28 de setiembre a la sede de la cadena televisiva, situada en pleno centro de Manhattan, y «va a recuperarse», afirmó ayer martes el alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani.

Después de conocerse este caso, que se produjo cuatro días después del anuncio de que una empleada de la cadena NBC estaba enferma de carbunclo, la Policía de Nueva York decidió realizar una inspección de urgencia en los medios de prensa de la ciudad, entre ellos, las cadenas CBS, CNN y Fox, así como los diarios The New York Post y Daily News y la agencia estadounidense Associated Press.

Inmediatamente tras conocerse el caso del bebé, los estudios de ABC fueron inspeccionados por autoridades de salud y por la Policía, para garantizar de que no hay peligro de contaminación.

El presidente de ABC dijo que ningún otro empleado de la cadena ha desarrollado síntomas de la enfermedad.

El diario The New York Times fue inspeccionado el pasado viernes, cuando una de sus periodistas, Judith Miller, experta en la guerra bacteriológica, recibió una carta con un polvo blanco, que resultó ser sólo una broma. También el estudio de NBC fue revisado el viernes.

El doctor Michael Serby, del Centro Médico Beth Israel, subrayó ayer martes que los «terroristas han optado por los medios de comunicación, porque esto es una guerra psicológica».

«Los terroristas quieren que la gente entre en pánico», dijo Serby, que subrayó que estos casos de carbunclo son «un fenómeno aislado».

El caso del bebé es el número trece con ántrax que se registra en Estados Unidos, desde los ataques terroristas contra Washington y Nueva York del 11 de setiembre pasado.

El bebé padece de la forma cutánea de ántrax, al igual que la la empleada de la cadena NBC, Erin O’Connor, que fue infectada tras abrir una carta dirigida al presentador Tom Brakow, que contenía una sospechosa sustancia granulosa.

Hasta ahora, sólo ha habido un caso mortal, el de Robert Stevens, el editor fotográfico de la revista sensacionalista The Sun, que falleció en Florida a principios de mes, semanas después del ataque del 11 de setiembre.

Stevens, de 63 años, que no fue diagnosticado correctamente a tiempo, contrajo la forma pulmonar de ántrax. Este fue el primer caso en Estados Unidos de muerte por ántrax desde 1976.

El temor también llegó el lunes al Congreso estadounidense, cuando una sustancia polvorienta fue encontrada en una carta abierta en la oficina del líder demócrata del Senado Tom Daschle, que dio positivo en un examen por la bacteria del carbunclo.

La misiva dirigida a Daschle, así como la enviada a la cadena NBC, fueron despachadas desde Trenton, Nueva Jersey. Según los investigadores, las cartas tenían la misma escritura.*

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