La puerta del proceso de paz "está abierta"
Un emisario del ex rey afgano Zahir Sha, depuesto en 1973, aseguró ayer martes en Islamabad que la puerta del proceso de paz «está abierta» a todos los que acepten la estructura política que designen los propios afganos, incluido los talibán moderados.
«La puerta está abierta, en el proceso de paz, a todos los que apoyen esta iniciativa de paz y acepten la estructura política que resulte de la expresión de la voluntad de los afganos», declaró Hedayat Amin Arsala, ex ministro de Relaciones Exteriores de Afganistán, que encabeza una delegación del ex soberano afgano, exiliado en Roma desde 1973, que llegó el lunes a Islamabad.
El ex canciller precisó que el proceso encabezado por el ex rey Zahir Sha, excluye «el tipo de fuerza dirigido por el molá Mohammad Omar», el líder supremo de los talibán.
En cambio, aseguró que «cualquier talibán que apoye este esfuerzo puede esperar participar en el proceso. Pero esto no significa que puedan mantenerse como gobierno o como estructura política».
La delegación del ex rey, de 87 años, se entrevistó el lunes con el canciller paquistaní, Abdul Sattar, y el presidente paquistaní, el general Pervez Musharraf, paralelamente a la visita a Islamabad del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell.
Las conversaciones fueron «productivas y útiles», explicó Arsalá. «Esperamos que originen resultados positivos», agregó antes de precisar que iban a continuar.
Desde los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos, Zahir Sha se convirtió en la única personalidad afgana capaz de unir a las divididas facciones del país para formar un gobierno de transición.
El pasado 1º de octubre, las fuerzas de la oposición anunciaron en Roma, bajo la égida del ex monarca, un acuerdo sobre la creación de un Consejo Supremo de Unidad Nacional de Afganistán, entre responsables políticos y militares de la oposición.
El objetivo de dicho consejo es convocar una «Loya Jirga» (gran asamblea) a fin de designar a un jefe de Estado y un gobierno de transición que suplante a los talibán.
Por su parte, Powell tranquilizó al general Musharraf al asegurar que el gobierno que reemplace a los talibán en Kabul tendrá que ser «amistoso» con los países vecinos. *
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