Washington los critica por su "tolerancia hacia el terrorismo"

Los sauditas furiosos por acusaciones de EEUU

La tensión, latente desde hace semanas, estalló finalmente entre el mayor productor y exportador de petróleo y la primera potencia mundial, aliados desde hace decenios.

El ministro saudita del Interior, el príncipe Nayef Ben Abdel Aziz, defendió a su país, que, en su opinión, coopera mucho más con Estados Unidos que éste con Arabia.

«Los canales de seguridad permanecen abiertos entre los dos países y sus responsables de seguridad (norteamericanos) saben que nuestra cooperación con ellos es más positiva que la suya», dijo el ministro.

«Esperamos que su cooperación con nosotros sea mejor que en el pasado y que en la actualidad», añadió.

Esta es la primera reacción de Riad a las reiteradas acusaciones sobre su falta de firmeza frente a los terroristas, su implicación en la financiación del terrorismo y su falta de cooperación tras los atentados que el pasado 11 de setiembre dejaron más de 5.500 muertos o desaparecidos en Estados Unidos.

El príncipe Nayef se rebeló además contra la muerte de civiles causadas por los bombardeos norteamericanos desde el pasado 7 de octubre en territorio afgano, bajo control de los talibán desde 1996. Esto significa matar «civiles que no tienen la culpa», dijo el ministro, citado por la agencia oficial SPA. «Los afganos no son todos responsables de lo que ha ocurrido», añadió.

«Sin duda alguna, no estamos contentos en absoluto con esta situación», subrayó.

Además, reiteró el compromiso de Riad para luchar contra el terrorismo, pero se declaró «sorprendido» por la magnitud de las sospechas que pesan sobre ciudadanos sauditas tras los atentados del 11 de setiembre.

«Estamos en contra del terrorismo, tanto si es obra de sauditas como de no sauditas, pero es extraño que ninguna otra nacionalidad, aparte de los árabes, haya sido acusada de esos atentados», afirmó.

En su opinión, Washington todavía no ha facilitado pruebas sobre la implicación de sauditas en los atentados.

«No creo que esté claro. Había más de 600 pasajeros a bordo de los cuatro aviones (secuestrados el 11 de setiembre). Estamos sorprendidos de ver que (la investigación) se concentra en los árabes y sobre todo en los sauditas», lamentó.

Al menos seis sauditas figuran en las listas norteamericanas de sospechosos de los secuestros de aviones utilizados en los atentados, atribuidos por Washington al fundamentalista islámico Osama bin Laden, de origen saudita. El príncipe Nayef exigió además pruebas contra los grupos y personas sospechosos de financiar al terrorismo.

«Siempre hemos estado dispuestos a hacerlo, pero es inaceptable emprender acciones sin tener pruebas de que existen en el reino determinadas cuentas» sospechosas, declaró.

«Ya hemos pedido a Estados Unidos, a Gran Bretaña y a algunos países europeos que cooperen con nosotros en ese sentido, pero no hemos encontrado ninguna respuesta», lamentó.

El ministro rechazó las acusaciones, según las cuales fondos recogidos en el reino por ciertas organizaciones de caridad estaban destinados a financiar al terrorismo. «Garantizamos que esos fondos sólo irán a quienes los merecen», añadió.

El diario New York Times denunció el domingo en un editorial la actitud de Arabia Saudita con respecto al terrorismo, considerando que ese país contribuyó a la creación de Al Qaeda, la organización de Bin Laden.

«Los sionistas que controlan los medios de comunicación en Estados Unidos están detrás de esas acusaciones sin fundamento contra el reino», respondió el lunes el diario saudita Okaz. *

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