Menem se postuló desde su cárcel para presidente en 2003

El voto en blanco, el peronismo y la izquierda son los triunfadores

De la Rúa reconoció anoche la derrota, dijo que no haría «oídos sordos» y dejó entrever un cambio en la integración del gabinete al afirmar que quería «un gabinete homogéneo y capaz de trabajar por el país».

El opositor Partido Justicialista (PJ, peronista) de Argentina ganaba al cierre de nuestra edición los comicios de renovación legislativa con un 36% de los votos, frente a un 27% de la gubernamental Alianza, según datos oficiales parciales del sitio oficial electoral en Internet.

De esta manera el peronismo volvía a recuperar el sitial de principal fuerza política del país luego de apenas dos años de gobierno de la Alianza con De la Rúa.

En la provincia de Buenos Aires la diferencia de Duhalde con Raúl Alfonsín fue de más de 25 puntos. En Capital Federal, si bien se impuso Rodolfo Terragno, lo hizo con un discurso hipercrítico sobre el desempeño de De la Rúa. Terragno lanzó en su discurso una convocatoria a todas las fuerzas «progresistas» a unirse y adelantó que reclamará cambios en el gabinete. Todos miran hacia Cavallo.

En Capital Federal el segundo lugar era disputado voto a voto entre el grupo de izquierda, liderado por el socialista Alfredo Bravo y la diputada Elisa Carrió y el peronista Adolfo Béliz. En un sorprendente cuarto lugar se ubicaba el trostkista Luis Zamora que seguramente accedería a una banca en Diputados.

En el Interior del país la predominancia peronista era mucho más clara y solamente había disputa en dos provincias.

De confirmarse estos resultados, el PJ sería la primera fuerza, la Alianza la segunda, con una mayoría interna crítica a la gestión presidencial y la izquierdista ARI, de Bravo y Carrió, se consolidaría como tercera fuerza en todo el país.

Escrutadas 34.882 mesas que representan un 39% del total en todo el país, en un lento escrutinio, el PJ está obteniendo 1.981.000 sufragios contra 1.480.000 de los aliancistas del presidente Fernando de la Rúa.

La lentitud del recuento fue adjudicada a las trabas que origina la contabilidad de los votos en blanco, nulos e impugnados, que en algunos distritos superan el 20% del total de sufragios.

Tras los primeros cómputos oficiales, este llamado voto negativo alcanzaba el 27,36% en la capital argentina ubicándose en el primer lugar y el 23% en la provincia de Buenos Aires ubicándose segundo, los dos mayores distritos electorales del país con casi el 50% del padrón nacional de 24,8 millones de electores.

Pero a los fines de distribuir las 72 bancas del Senado, que se renueva totalmente, los 127 escaños de Diputados, la mitad menos uno de la Cámara, sólo se contabilizan los votos positivos, es decir por algún partido, según la ley electoral vigente.

De acuerdo con estos cómputos y según lo admitió el presidente De la Rúa en su discurso de anoche al país, el peronismo controlará el Senado y alcanza la primera minoría en Diputados.

Según un primer recuento de votos, pese a que el opositor Partido Justicialista estaría obteniendo la mayoría de los sufragios, se quedaría sin la mayoría absoluta en la Cámara de Senadores, aunque sería primera minoría en la Cámara de Diputados. De tal suerte, el abanico político argentino, atomizado por escisiones y más escisiones en los partidos mayoritarios, quedaría repartido y fragmentado en ambas cámaras parlamentarias.

Los políticos perfilados para postularse a la presidencia en 2003 obtuvieron todos rotundos triunfos: el ex piloto de Fórmula 1, Carlos Reutemann, en Santa Fe; José De la Sota, en Córdoba; Adolfo Rodríguez Saá, en San Luis, y Néstor Kirchner, en Santa Cruz (todos por el peronismo) y Angel Rozas, en Chaco, la única cabeza visible por la UCR, de De la Rúa.

De confirmarse la tendencia que indican las encuestas a boca de urna, los comicios podrían arrojar, además, un dato inédito en la historia política argentina: dos presos habrían resultado electos, entre ellos el ex presidente Carlos Menem.

El ex presidente argentino (1989-99), actualmente en prisión domiciliaria implicado en un supuesto contrabando de armas a Croacia y Ecuador durante su mandato, aseguró que tras los resultados en las elecciones legislativas de este domingo está en carrera como candidato presidencial para 2003.

Menem se mostró muy satisfecho por la elección realizada por su fuerza, el Partido Justicialista (PJ, principal oposición) en todo el país, y en particular en su provincia, La Rioja (noroeste) donde integró como candidato a senador suplente la lista encabezada por su hermano Eduardo Menem. Si renuncia el titular y Menem asume como senador podría quedar en libertad, aunque sobre el punto se anuncia una ardua disputa política.

«Arrasamos en todo el país, especialmente en las grandes provincias», aseguró en diálogo con Canal 9 de La Rioja desde la quinta de Don Torcuato (periferia norte) donde purga su arresto domiciliario.

«Estas elecciones sirven para que se perfilen candidatos presidenciables no sólo del justicialismo sino de todos los partidos», profundizó el ex mandatario.

Al respecto subrayó: «Por supuesto que yo también estoy en carrera». En tanto que Raúl Romero Feris, preso por corrupción, sería el nuevo gobernador de Corrientes, provincia limítrofe con los tres socios del Mercosur, Uruguay, Brasil y Paraguay.

Duhalde derrotó a Alfonsín

El derrotado candidato presidencial dos años atrás, el ex gobernador de Buenos Aires Eduardo Duhalde (peronista), apabulló al ex presidente Raúl Alfonsín, de la Unión Cívica Radical (UCR, el partido de De la Rúa), superándolo por unos 25 puntos porcentuales, según datos a boca de urna. De cualquier manera, ambos resultaron electos senadores y a partir del próximo 10 de diciembre ocuparán una banca en la Cámara Alta. Pero Duhalde quedó perfilado para postularse nuevamente a la presidencia, en las elecciones de 2003.

Terragno en Capital

En el segundo distrito en cantidad de votos, la Capital Federal, la victoria fue para los votos en blanco y nulos (29%), pero el triunfo real fue –por un apretado margen inferior a los cuatro puntos– para el ex jefe de gabinete Rodolfo Terragno, quien pese a postularse por la oficialista Alianza basó su campaña en cuestionar al gobierno y convocó a votar para «ganarle nuevamente a Cavallo». Precisamente el ministro de Economía fue el blanco elegido de propios y extraños a la hora de las evaluaciones: convocado de apuro por De la Rúa en abril pasado, su figura hizo estallar a la oficialista Alianza. Cavallo no sólo no consiguió reactivar una economía en recesión desde hace más de tres años sino que sus últimas decisiones, en especial un recorte salarial a empleados públicos y jubilados en el marco de un plan de «déficit fiscal cero», le deparó una avalancha de enemigos y una catarata de causas judiciales. El propio Terragno, y la diputada Elisa Carrió (del partido ARI, una nueva fuerza que se convirtió en tercera a nivel nacional) anticiparon que pedirán la dimisión de Cavallo como ministro.

Bin Laden y Chilavert

Por su parte el ministro del Interior, Ramón Mestre, confirmó que votó «más del 70 % de los empadronados», pero ese dato no pareció tomar en cuenta los sufragios en blanco y los anulados, entre ellos unas 100 papeletas ingresadas en las urnas de la provincia de Córdoba (a 800 kilómetros de Buenos Aires) que postularon a Osama bin Laden, y otras 50 conteniendo un polvo blanco imitando al ántrax. En otras partes votaron por el golero paraguayo, José Luis Chilavert. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje