Los bombardeos contra Afganistán entraron en su segunda semana
«No hay nada que negociar, ellos protegen a un terrorista», dijo el mandatario estadounidense al regresar a la Casa Blanca este domingo, reiterando que para cesar la represalias militares sobre Afganistán su país exige la entrega de Bin Laden y sus partidarios, así como la destrucción de sus campos de entrenamiento.
Un responsable talibán, el gobernador de Jalalabad (este de Afganistán), Maulani Abdul Kabir, dijo este domingo a periodistas extranjeros, que el régimen talibán podría extraditar a Bin Laden.
«Si se presentan las pruebas, un país neutral podría ser elegido, que no esté bajo la influencia de Estados Unidos ni bajo la de los talibán» para entregar a Bin Landen, señaló.
Entre tanto el temor provocado por los casos de ántrax aparecidos en los últimos días en Estados Unidos –que ya suman 12 tras la aparición de tres más en Nueva York y cinco en Florida– se extendió más allá de las fronteras estadounidenses, con múltiples denuncias sobre la aparición de misteriosos envíos con «polvo blanco».
Miles de manifestantes se movilizaron en distintos puntos del planeta contra los bombardeos en Afganistán que han cobrado centenares de víctimas, según los talibán.
En Pakistán, que juega un papel clave por su vecindad con Afganistán, un manifestante murió y otros 24 resultaron heridos en enfrentamientos entre la policía y manifestantes islámicos en el sur del país.
Mientras en Kano, norte de Nigeria, 13 personas murieron entre sábado y domingo en disturbios contra los ataques estadounidenses en Afganistán, indicó un portavoz del gobierno. Cientos de no musulmanes se refugiaron en locales de la policía y en cuarteles. Otras protestas se registraron en Indonesia, Nepal y Turquía.
En ese contexto, una oleada de misiles y bombas seguía cayendo sobre Afganistán, en su intento por dar con el fundamentalista islámico Bin Laden y las bases de su red Al Qaeda (La base) en territorio afgano.
Los aviones estadounidenses continuaron sus bombardeos iniciados el domingo anterior, golpeando otra vez la capital, Kabul, la ciudad de Kandahar (sur), el feudo de los talibán, así como sus posiciones en el frente norte donde enfrentan a los rebeldes afganos de la Alianza del Norte.
Según el corresponsal de la AFP en Kabul, una fuerte explosión se produjo a las 21H30 locales (17H00 GMT). El ataque se produjo media hora después del habitual corte del suministro eléctrico, anuncio de un inminente bombardeo. Otras siete explosiones se produjeron a la medianoche.
Por su parte, la agencia afgana AIP, con sede en Pakistán y cercana a los talibán, anunció que los aviones estadounidenses también atacaron posiciones de los talibán al norte de Kabul, en el frente con la Alianza del Norte, la oposición armada a la milicia islamita.
Los aviones lanzaron por lo menos tres bombas sobre Nagram, 50 km al norte de Kabul, informó la agencia que también señaló ataques contra el aeropuerto de Kandahar y una base militar del este de esa ciudad, causando dos muertos y varios heridos, información que no pudo ser confirmada por fuentes independientes.
Los talibán invitaron este domingo a periodistas extranjeros a visitar el pueblo de Kadam (este), a unos 40 km al oeste de Jalalabad, donde afirman que un bombardeo en la madrugada del jueves causó la muerte de más de 200 civiles.
Los habitantes explicaron a los reporteros que una bomba presuntamente dirigida contra un campo de entrenamiento de la organización Al Qaeda de Bin Laden diezmó la empobrecida aldea afgana de Kadam, demoliendo docenas de casas y matando a familias enteras.
El pueblo fue abandonado después del ataque, pero la gente regresó el domingo, aparentemente instigada por los dirigentes talibán para gritar consignas antiestadounidenses y contar sus historias.
Los supervivientes estimaron el número de muertos en 180 a 230 en un poblado de casas de adobe que no podía albergar a más de 400 personas, una cifra imposible de verificar.
En los últimos días, los talibán afirmaron que los ataques estadounidenses causaron la muerte de más de 300 civiles. En Washington, el Pentágono sólo reconoció por el momento que una bomba dirigida contra el aeropuerto de Kabul se desvió y alcanzó una zona civil de la capital, matando al menos a cuatro personas.
Por su parte, la ONU confirmó la muerte de cuatro miembros de una ONG que trabajaba para ella, a causa de bombardeos estadounidenses.
El fiscal general estadounidense (titular de Justicia), John Ashcroft, hizo declaraciones según las cuales «no se descarta» que Bin Laden y su red Al Qaeda estén involucrados en estos casos de contaminación de ántrax. Ya el sábado, el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, había dicho que no le sorprendería saber que esos casos eran atribuidos a Bin Laden y a su red, principales sospechosos de los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos que causaron unos 5.500 muertos o desaparecidos.
Al hablar por canales de televisión, Ashcroft dijo que unas 200 personas, que podrían estar vinculadas directa o indirectamente a los atentados del 11 de setiembre, estaban siendo buscadas. Desde que comenzó la investigación, unas 700 personas fueron detenidas.
El temor al bioterrorismo aumentó con nuevas amenazas de atentados contra Estados Unidos y Gran Bretaña, proferidas el sábado por la noche por el portavoz de Al Qaeda, Sulaimán Abú Ghaíth, despojado este domingo de su nacionalidad kuwaití. En Afganistán, el jefe supremo de los talibán, el molá Mohammad Omar, prometió en una entrevista publicada este domingo «una lección más severa» a los norteamericanos que la dada a los soviéticos, cuando ocuparon Afganistán entre 1979 y 1989.
«Es cierto que no hemos comenzado la verdadera batalla contra Estados Unidos debido a su superioridad tecnológica. Pero, con la voluntad de Dios, no los recibiremos con flores», declaró el molá Omar. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad