¿No es esto cobardía y terrorismo por parte de una superpotencia?", dijo Zaif

Talibán afirman que ataques de EEUU mataron a más de 300 civiles

Según los talibán, el desastre más grande se produjo en un poblado del este del país, llamado Kadam, 40 km al oeste de Jalalabad, donde al menos 200 personas murieron tras los bombardeos del jueves, los más intensos desde el inicio de la campaña aérea.

Sher Sha Hamdard, un responsable de la agencia de prensa oficial de los talibán, Bajtar, aseguró a la AFP que la gran mayoría de las víctimas eran «mujeres, niños y ancianos». «Los hombres no estaban allí», explicó.

La agencia afgana AIP, basada en Pakistán y cercana a los talibán, anunció que se habían recuperado 50 cadáveres en los escombros.

En rueda de prensa en Islamabad, el embajador de los talibán, Abdul Salam Zaif, dijo más temprano tener informaciones sobre un centenar de muertos en dicho poblado.

Zaif no incluyó estas víctimas, sin embargo, en el balance que comunicó a la prensa, aunque reconoció que el número de víctimas civiles aumentaba «con el paso del tiempo». Según él, «más de 77 civiles han sido hechos mártires en diferentes formas en nuestro país», desde el inicio de los ataques el pasado domingo. Afirmó que a esa cifra había que añadir la muerte de quince personas en Jalalabad en el ataque de una mezquita considerada «patrimonio nacional». «En esta mezquita, destruida por los ataques estadounidenses, 15 personas murieron como mártires y cuatro casas fueron igualmente destrozadas», explicó. Por su parte, AIP anunció que al menos 18 civiles murieron y más de 30 resultaron heridos en la noche del jueves en Kandahar (sur), el feudo de los talibán.

Por el momento, sólo cinco muertes civiles fueron confirmadas por fuentes independientes. La ONU anunció la muerte de cuatro empleados de una ONG en Kabul en los ataques del lunes.

Este jueves, Qand Agha, de 35 años, un vecino de Qala-i-Chaman, declaró a la AFP que una niña de 12 años murió al caer una bomba por la noche sobre su casa, vecina al aeropuerto de Kabul.

«Esto se produce mientras el Pentágono está mintiendo al mundo, diciendo que no está apuntando a civiles», subrayó el embajador Zaif. «La población afgana, severamente afectada por más de 20 años de guerra, por la sequía, las sanciones y la pobreza, se enfrenta ahora a los ataques aéreos de Estados Unidos. ¿No es esto cobardía y terrorismo por parte de una superpotencia?», preguntó Zaif. El embajador aseguró que Washington quería instalar en el poder a las fuerzas de la oposición expulsadas de Kabul por los talibán en 1996, tras haber arruinado el país. «Estados Unidos siempre tiene sed de más sangre», dijo. «Todas las superpotencias pusieron a prueba nuestra determinación y nuestro espíritu de sacrificio, independencia y fe», dijo.

Los ataques estadounidenses empezaron el domingo tras la reiterada negativa de los talibán de entregar a Osama bin Laden, el principal sospechoso de los atentados del 11 de setiembre.

Pobladores abandonan Kabul

Los habitantes de los pueblos cercanos al aeropuerto de Kabul empezaron a abandonar este jueves esa región, tras los intensos bombardeos de la noche y la caída de una bomba en una casa privada de Qala-i-Chaman, comprobó la AFP.

«Alá nos vengará. Si nos bombardean, Dios quizás también los bombardee», declaró un anciano, Mohammad Zahir. «Nuestra sangre se seca en nuestras venas cuando se apagan las luces. Sabemos entonces que el ataque va a empezar», declaró otro habitante de esa región, fuertemente castigada desde el inicio el domingo de la campaña aérea estadounidense. «La bomba cayó en una casa y mató a una niña de 12 años. Tres casas se derrumbaron como consecuencia de la explosión», dijo Qand Agha, un vendedor ambulante de manzanas. «Salvo este carrito y Dios, no tengo más nada, ni siquiera dinero», explicó. «Mi familia y yo no hemos podido dormir durante las últimas cuatro noches. Tengo sueño, pero trabajo para no morir de hambre», explicó.

Ahmad Farid, de 26 años, también lleva un carrito, que llenó con sus cosas. Abandonó el barrio con su familia. «No hemos podido dormir durante la noche. Todas nuestras ventanas volaron» con las explosiones, explicó su madre.

Abandonan Qala-i-Wakil para buscar refugio en otro pueblo donde vive parte de la familia.

«No vamos a tener más seguridad allá, pero por lo menos tranquiliza a los niños y también nos tranquiliza a nosotros, dijo.

«Llevamos cuatro noches sin dormir y en la noche pasada un fragmento de una bomba entró en nuestras casa.

«Los niños lloraron durante toda la noche», dijo. «Desde esta mañana, las familias abandonan la zona», explicó esta mujer.

«Todos estamos preocupados por lo que puede ocurrir en la próximas noches», declaró Mohammad Zahir.

«Tenemos que quedarnos aquí. Las fronteras de Pakistán e Irán están cerradas. A parte de rezar, no tenemos otra cosa que hacer», explicó. Los aviones estadounidenses bombardearon intensamente Kabul y la región del aeropuerto en la noche del miércoles.

En la noche del jueves, las fuerzas estadounidenses reanudaron sus ataques. *

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