Omar, líder de los talibán, sobrevivió a los ataques que dejaron 35 muertos
Por primera vez ayer martes desde el inicio de los bombardeos, en la noche del domingo, Estados Unidos y sus aliados atacaron Afganistán de día con varios bombardeos en la región de Kandahar, bastión de la milicia islamita.
«Varios ataques se produjeron cerca de la residencia» del molá Omar, explicó a la prensa el embajador de los talibán en Islamabad, Abdul Salem Zaif.
«Gracias a Dios, está vivo», agregó. «Había evacuado la casa».
El vocero de Omar, Abdul Hai Mutmaen, aseguró que los ataques dejaron víctimas civiles.
«Se confirmó que 35 civiles murieron o resultaron heridos» desde la noche del lunes, declaró, sin dar más precisiones.
«El balance podría ser más elevado. Pero los mujaidines del Emirato Islámico de Afganistán y los mujaidines que son nuestros invitados (principalmente paquistaníes y árabes) no sufrieron ninguna baja», declaró el vocero. «La mayoría de las víctimas se encuentran en la provincia de Nimroz (sureste)», precisó.
Según él, aviones estadounidenses bombardearon las afueras del norte y oeste de Kandahar «porque sospechan que ahí hay presuntos campos terroristas», agregó.
Por la noche, la defensa antiaérea de los talibán disparó contra dos presuntos aviones espías estadounidenses que sobrevolaban Kandahar.
Zaif afirmó que los ataques dejaron «decenas» de víctimas civiles.
El embajador volvió a tachar estos ataques de «terrorismo». «Esto no es perseguir a presuntos terroristas», aseguró.
«Otra vez, el pueblo de Afganistán se ve enfrentando a una superpotencia», declaró el embajador en referencia a la ocupación soviética (1979-1989), cuyas tropas abandonaron el país humilladas por no haber vencido a la resistencia afgana.
«Estamos determinados a ofrecer dos millones de mártires en nombre del Islam si es necesario», aseguró.
En posteriores declaraciones al canal estadounidense CNN, Zaif precisó que Osama bin Laden, el principal sospechoso de los atentados del 11 de setiembre, también está vivo.
«Está vivo. No se encuentra en un lugar que la gente conozca», precisó Zaif. «Esta en las montañas por su seguridad».
En la noche del lunes, un misil de crucero estadounidense alcanzó las oficinas de una Organización No Gubernamental (ONG) para desactivar minas antipersonas en Kabul, matando a cuatro de sus empleados.
Una oficina de esa ONG, Afghan Technical Consultants (ATC) «fue alcanzada durante el bombardeo de Kabul. El edificio fue destruido», declaró la portavoz de la ONU, Stephanie Bunker, en rueda de prensa. Las cuatro personas «murieron en el acto. Se siguen encontrando miembros de sus cuerpos en los escombros», dijo. Tras este bombardeo, la ONU pidió «a la comunidad internacional que proteja a los civiles inocentes». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad