Latinoamérica aprueba ofensiva militar de aliados
Los presidentes de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica y México brindaron su respaldo el domingo, a poco de desencadenarse la ofensiva contra bases del integrista islámico Osama bin Laden, considerado por Estados Unidos como responsable de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington. Este lunes, se sumó a ellos el mandatario de Perú, Alejandro Toledo, quien hizo llegar a su par estadounidense, George W. Bush, su «claro y contundente apoyo solidario» a «las acciones militares contra centros de articulación del terrorismo internacional».
«El terrorismo conspira contra la democracia. Sobre esto el Perú tiene experiencia fresca», añadió Toledo en un comunicado, en referencia a los grupos guerrilleros (el maoísta Sendero Luminoso y el guevarista MRTA) que actuaron en los años 80 y 90.
Otros países, como Bolivia, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, expresaron su apoyo a nivel de cancilleres.
Cuba, en cambio, advirtió que las operaciones militares en territorio afgano constituyen «un remedio peor que la enfermedad».
Esta «no es una guerra contra el terrorismo, que debía y podía ser derrotado por otros medios verdaderamente eficaces, rápidos y duraderos (…); es una guerra a favor del terrorismo, cuyas operaciones militares lo harán mucho más complicado y difícil de erradicar», sentencia un editorial publicado en los periódicos de la isla comunista, todos bajo control estatal.
El mandatario argentino, Fernando de la Rúa, recordó este lunes que su gobierno brindó «apoyo desde el primer momento» a Washington, y aseguró que esa postura no significa «un riesgo particular» para su país, que en 1992 y 1994 fue víctima de dos atentados –contra la embajada de Israel y contra la mutual israelita AMIA– que dejaron un total de 114 muertos y centenares de heridos.
De la Rúa se expresaba antes de partir hacia Brasilia, para sostener una reunión con su par brasileño Fernando Henrique Cardoso, durante la cual analizarán las consecuencias sobre las economías de sus países de los bombardeos estadounidenses.
Cardoso ya había destacado el domingo que la guerra antiterrorista emprendida por Estados Unidos «es de toda la comunidad internacional y no admite hesitaciones ni transigencias».
El presidente mexicano, Vicente Fox, indicó por su lado haber «recibido seguridades de quienes encabezan la operación de que ésta no se dirige contra población civil o credo alguno», por lo cual «el gobierno de México apoya con firmeza estas acciones».
En Chile, el presidente Ricardo Lagos destacó que «el mundo vive momentos dramáticos», y que éste es el momento de expresar el apoyo «claro y definido» de su país con la ofensiva estadounidense.
También el presidente de Colombia, Andrés Pastrana, dijo que Bogotá consideraba que se trataba de «una acción en defensa de la seguridad internacional y la libertad». El presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez, se manifestó a favor de la brevedad de las operaciones en territorio afgano, para que haya «menor posibilidad de muertes, dolor y sufrimiento».
El ministro uruguayo de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, señaló este lunes en declaraciones a la AFP que el ataque contra el régimen talibán que controla la mayor parte de Afganistán constituyó un acto «de legítima defensa».
Pero Opertti añadió que «no había perspectiva» de pronunciamiento del gobierno uruguayo, porque el país «se expresó claramente antes de la acción, tanto apoyando resoluciones de Naciones Unidas como de la OEA». *
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