Hablan los "Top Gun" de EEUU
Los «top gun» norteamericanos que participaron en la misión anglo-estadounidense contra Afganistán manifestaron orgullo, emoción y alivio, pero también la sensación de haber sido parte de una incursión largamente preparada, en la que todo salió como estaba previsto. «Vinny», «Woodstock», «Doc» y «Chummer» son algunos de los nombres en clave de los pilotos a los que los servicios de seguridad del Pentágono les permitieron hablar con la prensa tras la primera noche de incursiones en Afganistán.
«Cuando salimos, nuestros compañeros se alinearon en la pista con la bandera. Me sentí orgulloso como un jugador de fútbol el día del Superbowl», dijo desde una base secreta de Asia Central «Vinny», cuya tarea el domingo a la noche a bordo de un bombardero B-1 fue encargarse del lanzamiento de las bombas.
«Un ejercicio de rutina hubiera sido más difícil», agregó «Vinnie», que lleva las fuerzas armadas en la sangre: su abuelo sirvió en la Segunda Guerra Mundial, y su padre le siguió las huellas en Vietnam.
El piloto contó que una vez sobre los objetivos la operación siguió en silencio: «Teníamos bastante que hacer, no era momento de comentarios emotivos».
«Doc», el operador del radar de un B-52, se declaró de acuerdo: «El presidente y el pueblo norteamericano contaban con nosotros el domingo a la noche. Teníamos instrucciones precisas, hicimos aquello para lo que nos preparamos cada día».
Sobre Afganistán, el cielo estaba despejado: «Afganistán estaba a oscuras, mi tripulación no encontró obstáculos para los que no estuviéramos preparados», dijo «Woodstock», que llevó al ataque a un B-52. Un par de pilotos dijeron haber hallado fuego de las baterías antiaéreas enemigas, pero obedientes a las órdenes de no revelar detalles de la misión no dieron más datos. «Nos habíamos adiestrados para esta eventualidad. En el aire sólo pensé en la seguridad de la tripulación y en la misión que me fue confiada», dijo Woodstock. Todos los «top gun» de Libertad Duradera apreciaron la preparación de inteligencia con que partieron: «Recibimos un informe óptimo, la inteligencia era muy cuidadosa. Todo anduvo sobre rieles. Mejor que un ejercicio», dijo «Doc», operador de radio en un B-52. *
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