Los satélites buscan al jeque saudita millonario saudita
CRISTIANO DEL RICCIO – WASHINGTON, ANSA
Las fuerzas especiales norteamericanas comprometidas en la caza del terrorista saudita Osama bin Laden y sus seguidores en cuevas y búnkers de Afganistán, cuentan con una amplia gama de satélites espía para localizar al hombre más buscado del mundo.
Una nueva generación de satélites operados por la National Reconnaisance Office (NRO) puede tomar imágenes de altísimas resolución capaces de individualizar objetos de hasta diez centímetros de largo.
«Además es posible fotografiar desde el espacio incluso el rostro de una persona, pero aún no estamos en condiciones de distinguir quién es», afirmó un funcionario de inteligencia norteamericano.
Otros satélites operados siempre por el NRO pueden interceptar llamadas telefónicas, fax y otros intercambios de comunicaciones en cualquier punto del planeta.
La gran novedad, respecto de la Guerra del Golfo, es que ahora las fotografías de los satélites pueden ser utilizadas casi en tiempo real por las fuerzas militares que operan en el terreno.
En el pasado era necesario esperar algunas horas para dar tiempo a las computadoras de la National Imagery and Mapping Agency (NIMA) de procesar las imágenes.
El actual avance tecnológico podría ser decisivo en la búsqueda de Bin Laden.
Ahora las fuerzas especiales infiltradas en Afganistán pueden pedir, con mensajes vía satélite, al centro de control norteamericano que apunte los objetivos de los satélites espía sobre coordenadas precisas.
Las imágenes deseadas, siempre tomadas desde el espacio, llegan a las «laptop» de las fuerzas especiales infiltradas, en el transcurso de poco tiempo, permitiendo de este modo a los militares que están en el terreno tomar decisiones tácticas y resoluciones adecuadas.
«Es un sistema nuevo que parece el ideal para una guerra clandestina contra el terrorismo», subrayó un especialistas en comunicaciones espaciales.
Los militares norteamericanos comprometidos en la caza de Bin Laden cuentan con una decena de satélites del Defense Satellite Communications System (DSCS) que permiten comunicaciones de alta velocidad y alta seguridad entre el Pentágono y las fuerzas que están en acción.
Otras «familias» de satélites permiten comunicaciones internas entre el ejército, la aviación y la marina, proporcionan información meteorológica actualizada a los militares que están en el lugar y proveen de datos GPS (Global Positioning System) a los barcos, misiles y tropas en movimiento.
Osama bin Laden adoptó numerosas precauciones para eludir la vigilancia norteamericana.
Sabiendo que sus conversaciones telefónicas pueden ser interceptadas desde Estados Unidos creó una cadena de correos para difundir sus mensajes.
Para sus traslados recurre a menudo a caravanas de automóviles en el intento de despistar a quienes están detrás de sus movimientos.
Es precisamente la extrema movilidad de Bin Laden lo que hace más difícil la tarea de los encargados de darle caza.
«A menudo tenemos óptimas informaciones acerca de dónde estaba el día antes, confirmó el ex diplomático del departamento de Estado, Paul Bremer, un especialista en terrorismo, pero para capturarlo tenemos necesidad de saber dónde está hoy. Una información sumamente difícil de obtener». *
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