Tropas argentinas se van a Kosovo
ISIDORO GILBERT
La Argentina enviará tropas a zonas de la ex Yugoslavia, Kosovo y Bosnia especialmente, como reemplazo de otras tropas de la OTAN que serán trasladadas hacia el movimiento de efectivos sobre Afganistán
La decisión tomada por el presidente Fernando de la Rúa se concretó luego de conversar con su colega George W. Bush y le fue transmitida por el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini al embajador norteamericano James Walsh.
La decisión muestra un cambio significativo en la política exterior argentina, pero como los efectivos irán como «Cascos Azules», la opinión oficial es que no requerirá solicitar permiso al Parlamento. Además, por medio de los «Cascos Blancos», grupo civil para emergencias, la Argentina ofreció instalar un hospital de campaña en la zona del conflicto.
Según el diario «Ambito Financiero» el ministro de Defensa, Horacio Jaunarena y los jefes militares analizaron el despliegue de efectivos del Ejército y de la Armada (la Fuerza Aérea ya envió un radar móvil a la frontera) a zonas calientes cercanas a la Triple Frontera. Mientras tanto, el Estado Mayor Conjunto trabaja tiempo completo en el intercambio de inteligencia en tiempo real con el Pentágono a través de la denominada Surnet, enlace informático con el Comando Sur del ejército estadounidense.
En su último paso por Washington, Rodríguez Giavarini fue sondeado por canales diplomáticos discretos para que una fuerza militar argentina reemplace parte de los aproximadamente 6.000 soldados estadounidenses del Campamento Bondsteel acantonados en Kosovo. Bush había anticipado el año pasado, en el Campamento Bondsteel, la meta ulterior de retirar las fuerzas una vez que hubiera estabilidad en los Balcanes.
En el Ministerio de Defensa entienden que este paso no altera el consenso regional que se alcanzó en la OEA en el marco del TIAR ni impacta en el dilema político del envío de tropas para sumarse al contingente multinacional de la primera línea de combate. Puede ser un juicio subjetivo. Pero como la idea estaba en la cabeza del gobierno desde el 11 de setiembre ya el general Evaristo DeVergara, jefe de operaciones del Estado Mayor Conjunto, un veterano en misiones de paz que comandó la fuerza de Cascos Azules en Macedonia, estaba encargado de diseñar la fuerza conjunta que estaría integrada por 600 soldados de la Brigada Aerotransportada de Córdoba y 200 infantes de marina pertenecientes al Batallón N° 2, todos con experiencia en el conflicto de los Balcanes.
En la actualidad hay 60 militares argentinos cumpliendo tareas de mantenimiento de la paz en la Kosovo. El presupuesto para la movilización y el despliegue en el teatro de operaciones de los Balcanes correría a cuenta de la ONU y EEUU, pero no hubo aún definición al respecto.
Altos mandos del Ejército y la Armada han estado haciendo lobby en medios periodísticos para hacer sentir su disposición de sumarse a la estrategia norteamericana, idea que no disgusta a la actual administración, pese a que las encuestas de opinión pública han revelado la generalizada oposición a que la Argentina acompañe acríticamente a Washington. *
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