Retirada en Cisjordania

Israel aprobó un nuevo repliegue

La retirada del 6,1% de Cisjordania se hará a partir de mañana martes, indicó la presidencia del Consejo en Jerusalén, o sea con dos meses de atraso respecto del calendario previsto por el acuerdo israelo-palestino de Charm el Cheij (Egipto) del 5 de setiembre pasado.

El consejo de ministros israelí aprobó la retirada por 16 votos a favor, seis en contra y una abstención, informó la presidencia del Consejo.

«A partir del martes, el 60% de los palestinos de Cisjordania vivirá bajo el control total de la Autoridad Palestina y eso es un verdadero cambio», declaró el viceministro israelí de Defensa, Efraim Sneh, durante una rueda de prensa en Jerusalén.

«Espero que ahora el proceso de paz israelo-palestino sea irreversible (…) estamos en la buena vía y nadie quiere dar marcha atrás», agregó.

La retirada será efectiva el martes, día en que se reanudarán en Washington las negociaciones israelo-palestinas, que deben desembocar antes de mayo en un acuerdo marco sobre las grandes líneas para una solución final, según la misma fuente.

El gabinete de seguridad israelí ya había aprobado el pasado 15 de marzo el repliegue, que debería haberse realizado el pasado 20 de enero, pero se vio retrasado por divergencias sobre su localización.

El desacuerdo entre israelíes y palestinos provocó la suspensión de las negociaciones de paz durante cinco semanas.

La retirada prevé en especial el traspaso de Israel a la Autoridad Palestina del control total de dos importantes localidades próximas a Jerusalén –Baytunia (norte) y Ubeidiya (sur)– donde hasta ahora sólo tenía poderes civiles.

En la reunión del Consejo de ministros, los cuatro ministros y viceministros del partido ultraortodoxo Shass votaron contra el repliegue, así como el ministro del Partido Nacional Religioso –portavoz de los colonos– y el de Israel Be Alya, una formación rusohablante. Estos tres partidos constituyen el ala derechista del gobierno del primer ministro israelí Ehud Barak.

Cambio en el mapa

El jefe del partido de izquierda Meretz, el ministro de Educación Yossi Sarid, se abstuvo para protestar contra la decisión de Barak de no incluir la localidad palestina de Anata, cercana a Jerusalén este, en la retirada.

Inicialmente, Barak había contemplado la posibilidad de transferir a los palestinos la ciudad de Anata, limítrofe con los barrios judíos de Pisgat Zeev y Neve Yaacov, en la periferia de Jerusalén este. Pero cambió de idea ante el revuelo de la oposición conservadora y de los colonos, que lo acusaron de querer «dividir Jerusalén».

Pese a este cambio, el presidente palestino Yasser Arafat aprobó el pasado miércoles el mapa de la retirada tras su confirmación por el gabinete de seguridad israelí.

Paralelamente, Israel liberó este domingo a cinco presos políticos originarios de Jerusalén oriental con ocasión del Aid al Adha, la fiesta musulmana del sacrificio.

Otros diez presos palestinos encarcelados por «motivos de seguridad» serán liberados anticipadamente el lunes, y otros 32, presos comunes en su gran mayoría, serán puestos en libertad el jueves.

Israel retiene todavía a unos 1.600 presos políticos palestinos, 400 de ellos desde setiembre de 1993, según responsables palestinos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje