Menem con los gobernadores en busca de cohesión
Varias convocatorias anteriores se frustraron y habrá que ver cuántos mandatarios concurren al encuentro del Consejo Nacional del Partido Justicialista, que integran pero que preside Menem. Amén de evaluar y consensuar una política frente al presidente Fernando de la Rúa, buscar caminos para ordenar la organización partidaria, un asunto más inmediato, las elecciones porteñas del 7 de mayo, ocupará un tiempo importante de este esperado cónclave.
Menem respalda al peronismo porteño que tiene como candidato al ex ministro de Justicia, Raúl Granillo Ocampo, surgido hace un año en muy discutidos comicios internos, plagado de impugnaciones e incidentes callejeros.
Para peor, del peronismo histórico surgió otra candidatura para la jefatura del gobierno local: la de la actriz Irma Roy, ex diputada nacional y con buena imagen pública.
Un buen sector de los gobernadores y el otro caudillo peronista, Eduardo Duhalde, han anticipado su respaldo al binomio anti Alianza que integran Domingo Cavallo con Gustavo Béliz, los dos ex ministros de la administración Menem pero peleados con él.
No es una fácil decisión. Una buena perfomance de Cavallo frente a Aníbal Ibarra que va como cabeza de la Alianza, y ni qué decir si consigue una victoria, lo podría colocar como referente opositor y nuclear al peronismo sin Menem.
U obligándolo a someterse a su ex enemigo que alguna vez lo tildó de «jefe de la mafia» en la Argentina.
Pero ya se sabe que a las palabras (y a los insultos) se los lleva el viento. Béliz agravió varias veces al ex ministro de Economía y ahora están de confites.
El panorama electoral espera esa definición justicialista, no porque los caudillos provinciales tengan mucho eco en este distrito, sino porque puede obligar a Granillo Ocampo a dar un paso al costado. La actriz Roy ya juró que mantiene su postulación.
Problemas legales
A la Izquierda Unida, coalición entre el Partido Comunista y el Movimiento Socialista de los Trabajadores, la justicia electoral le anunció que no reúnen las condiciones legales para participar de las elecciones del 7 de mayo.
Es decir, que habrían perdido su personería, ya que en las dos últimas elecciones no lograron un mínimo del 3%.
Pero finalmente la fórmula Patricia Walsh-Herman Schiller fue aceptada.
En rigor, ninguna agrupación de izquierda –hay otras cinco– tiene una situación distinta a comunistas y la rama trotsquista del MST.
Hay un argumento que las protegió: es una coalición con una única elección previa, la de octubre de 1999, cuando no consiguieron el piso mínimo requerido.
Curiosamente, tampoco fue objetada, desde este ángulo, la candidatura del Partido Nacionalista Constitucional, que nunca supera el 1% de los votos, desde que en 1983 se presentó a elecciones.
Su candidato a jefe del gobierno porteño es Carlos Pillmater, que propone levantar el asfalto y volver al empedrado por eso de recuperar las tradiciones y la no jocosa consigna de negar el holocausto.
El PNC es liderado por el ex dirigente radical Alfredo Assef, que estuvo en los años de plomo, vinculado a la Armada.
Hubo el sábado razzias de la comuna contra puestos que no cumplen las normas legales.
El operativo tuvo, entre otros puntos, lugar en el Parque Rivadavia donde los inspectores clausuraron dos quioscos de venta de literatura nazi.
El regente o dueño de estos espacios nazis, Alejandro Franze, es líder de la agrupación Nuevo Orden Social Patriótico y declaró que la clausura no se debe a la literatura que ofrecen que puede ser objeto de algún proceso por violación a la ley antidiscriminatoria.
Y volvieron ayer a vender.
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