Sigue la violencia: Israel sacudido por una catástrofe aérea

La violencia israelo-palestina continuó ayer jueves y causó 5 muertos y 18 heridos, mientras Israel celebraba la fiesta judía de los Tabernáculos, y permanecía en estado de conmoción tras la explosión en vuelo de un avión ruso que había salido de Tel Aviv con varias decenas de judíos de origen ruso a bordo.

El aparato, un Tupolev 154, que cumplía el trayecto entre Tel Aviv y Novosibirsk (centro de Rusia) fue alcanzado por un misil tierra-aire de la marina de guerra ucrania, dijo a la AFP un responsable de la Flota rusa del Mar Negro, Igor Laritchev.

Pero el ministro ucranio de Defensa, Olexander Kuzmuk desmintió que el avión, en el que viajaban 76 ó 78 personas, hubiera sido derribado accidentalmente por un misil ucranio. A raíz de su desmentido volvieron a circular especulaciones sobre una posible acción terrorista o un desperfecto técnico.

Poco antes en Afula, norte de israel, un palestino disfrazado de militar israelí, abrió fuego en una estación de ómnibus, matando a tres israelíes e hiriendo a 14. Luego fue abatido por efectivos israelíes de una unidad especial de la policía. Por otra parte, un palestino murió y tres resultaron heridos, tras ser alcanzados por disparos de soldados israelíes en Hebrón, sur de Cisjordania.

Con estos decesos, asciende a 856 la cantidad de víctimas desde el inicio de la Intifada, el 28 de setiembre de 2000, entre ellos 659 palestinos y 174 israelíes.

«El ataque de Afula es una consecuencia más del rechazo del presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, de respetar sus compromisos (…) y de adoptar medidas para impedir el terrorismo», declaró en un comunicado la ministra israelí sin cartera Zipi Livni.

El 18 de setiembre, Arafat proclamó un cese el fuego «en todos los frentes» y el 26 de ese mes concluyó con el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres, un acuerdo para consolidar el cese del fuego, que, sin embargo, no ha tenido prácticamente efectos en el terreno.

Al cabo de ese encuentro, Peres y Arafat habían convenido volverse a reunir en el plazo de una semana, pero ayer, era total la incertidumbre sobre una nueva reunión tras el fracaso de otra que tuvo lugar este mismo día en Jerusalén entre el canciller israelí y dos altos responsables palestinos.

Durante esta agitada reunión del jueves, en la que participaron el negociador palestino Saeb Erakat y el presidente del parlamento palestino, Ahmed Qorei, las dos partes de responsabilizaron mutuamente por las violaciones del cese del fuego.

En Naplusa (Cisjordania), dos activistas del movimiento radical palestino Jihad Islámico fueron detenidos ayer en el norte de Cisjordania por las fuerzas de seguridad israelíes, indicaron fuentes de los servicios de seguridad palestinos. Baha Chabaui e Imad Dib fueron detenidos en el sector de Tulkarem, indicaron las fuentes.

El Jihad Islámico y el Hamas –otro movimiento radical islámico– rechazaron el cese el fuego proclamado por Arafat el 18 de setiembre.

En Jerusalén, decenas de miles de israelíes celebraron en medio de una fuerte vigilancia policial y del ejército, el tercer día de la fiesta judía de los Tabernáculos, que conmemora con procesiones y ceremonias religiosas la estancia de los hebreos en el desierto, luego de su salida de Egipto.

La ceremonia más importante reunió a decenas de miles de fieles judíos frente al Muro de los Lamentos, en el sector oriental de la Ciudad Santa. *

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