Triple provocación contra la paz en Colombia

Estados Unidos busca aprovechar el clima generado tras el 11 de setiembre para ampliar la aplicación del Plan Colombia y, en contubernio con las fuerzas más regresivas, sabotear el proceso de paz y llevar al presidente Pastrana –que ya anunció su decisión de prorrogar la zona de distensión– a liquidar el diálogo con las FARC. En vísperas de la fecha límite del 7 de octubre, fuerzas armadas y bandas paramilitares no trepidaron en recurrir a asesinatos y operativos bélicos para luego acusar a las FARC, como siempre.

Voces yankis

Antes se pretendió atribuir a la guerrilla el asesinato del collar-bomba, y se demostró que fueron los paramilitares, y la muerte de seis escoalres, y se probó que era culpa del ejército.

Ahora, tras una provocativa marcha del candidato presidencial liberal Horacio Serpa a la zona de distensión, fue asesinada Consuelo Araújo, ex ministra y esposa del procurador general de la nación; al otro día un comando de las bandas paramilitares de las AUC mató al parlamentario Octavio Sarmiento, ex vicepresidente nacional de la Unión Patriótica, también ex intendente de Arauca y candidato a la gobernación. En este caso no hay duda sobre los autores del crimen múltiple (también cayeron varios comerciantes que acompañaban a Sarmiento), ya que fue anunciado por el propio Carlos Castaño en el marco de una ofensiva de mil paramilitares desde Boyacá y Casanare hacia Arauca, en cuyo transcurso perpetraron una matanza en el centro de Tarne, gozando siempre de total impunidad.

De inmediato, apareció el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher, para acusar del crimen a las FARC, alegando que «si bien la batalla contra el terrorismo está concentrada en Osama bin Laden, contempla a otros grupos con potencial para actuar globalmente», mencionando a las FARC y sus supuestos vínculos con el IRA. En el envión, el senador demócrata Bob Graham, presidente dle Comités de Inteligencia del Senado y en contacto permanente con la CIA y el FBI (y además impulsor de proyectos para el área andina) le dijo a El Nuevo Herald de Miami que «cada día las FARC se parecen más a la organización de Bin Laden» y que «sus estructuras, sus fuentes de financiamiento y sus objetivos coinciden con los de Al-Qaeda». (Lo mismo que Sharon, según el cual «Arafat es el Bin Laden de Israel» y hacen pegar carteles con la efigie de ambos, lado a lado). La candidata presidencial Noemi Sanin se subió al carro, y planteó en el Senado la suspensión del proceso de paz. Lo mismo hizo el candidato opositor, Horacio Serpa.

Sangre sobre sangre

En cambio, la Comisión de Notables mantiene en pie su propuesta de proseguir el diálogo de paz sobre la base de una tregua bilateral por seis meses, con cese de fuego y hostilidades, en lo cual coincide con la propuesta elevada tiempo atrás por la guerrilla. Esta, en un comunciado entregado en Los Pozos al comisionado de paz del gobierno, Camilo Gómez, «ratifica ante el país y el mundo su decisión indeclinable de continaur en la búsqueda de la solución política al conflicto social y armado» (punto 9). El Alto Comisionado para los DDHH de la ONU solicitó también que no se suspendan los esfuerzos para encotnrar una solución negociada. El otro candiato presidencial, Luis Garzón, dijo después del asesinato de Octavio Sarmiento que la única alternativa viable es continuar el proceso de paz.

La guerrilla declina toda responsabilidad en el asesinato de Consuelo Araújo, que se produjo en el curso de un operativo del ejército. Señala al final de su comunicado: «Queda clara la responsabilidad de su muerte por parte del ejército. No tiene sentido retener a una persona con fines políticos para después darle muerte». Además, un relato publicado en El Tiempo de Bogotá el martes 2 con la firma de Claudia Rocío Vásquez muestra que en todo momento los guerrilleros protegieron la vida de la señora. El testimonio de otra participante indica que «a doña Consuelo uno de los guerrilleros la cargó porque sencillamente ella no pudo más» (sufría de asma), y agrega que en su última visión «los dos guerrilleros seguían subiendo por la montaña con ‘La Cacica'».

Dramática disyuntiva

En el preámbulo de estos hechos de sangre se sitúa la marcha de Horacio Serpa, con fines electoreros y para sabotear el proceso de paz, hacia San Vicente del Caguán, en lo que se definió como «una manifestación trasplantada a punta de tamal y aguardiente, en ánimo pendenciero y demagógico». Aunque su propósito se frustró, contribuyó a crear un clima exacerbado y de confrontación.

La disyuntiva es seguir el diálogo de paz o el escalamiento del conflicto. Camilo Gómez y el asesor presidencial Juan Gabriel Uribe se reunieron en Los Pozos con los 5 negociadores de las FARC. El plazo vence el domingo.*

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