El nuevo atentado golpeó Vitoria, ciudad sede del gobierno vasco

La ETA hizo estallar coche bomba en Palacio de Justicia

De nada sirvieron las reiteradas peticiones del gobierno vasco y del Partido Nacionalista Vasco (PNV, nacionalista moderado, en el poder regional vasco) en favor de una nueva tregua, intensificadas en los últimas semanas en los medios separatistas cercanos a ETA, según fuentes independentistas.

La policía atribuyó a la organización clandestina el atentado de este lunes.

Se trata del décimocuarto coche que ETA hace estallar desde comienzos de año.

Su deflagración provocó sólo heridas leves en un transeúnte, pero causó importantes daños materiales en el Palacio de Justicia de Vitoria, capital administrativa del País Vasco español.

Otro atentado atribuido también a la organización vasca armada había destruido parcialmente, el viernes pasado, una discoteca de Lacunza –región limítrofe de Navarra, reivindicada por los independentistas vascos radicales–, sin provocar víctimas ni heridos pero causando también múltiples daños materiales.

«Â¡No habrá tregua!», exclamaba bajo el manto del anonimato un universitario vasco cercano a la izquierda independentista.

«ETA no parará de actuar a causa de los atentados en los Estados Unidos.

No va a cambiar, pero quizás realizará acciones más moderadas, sin víctimas mortales, sin provocar situaciones desestabilizadoras», dijo a la AFP.

La última víctima mortal de ETA, el general del ejército español Justo Oreja Pedraza, murió el 28 de julio pasado, un mes después de haber resultado gravemente herido en un atentado con explosivos en Madrid.

Desde comienzos de año, las acciones terroristas reivindicadas por la organización vasca han causado 12 muertos.

Indiferente, al parecer, a las recientes detenciones de presuntos etarras por parte de la policía española y francesa, así como a la anunciada creación de una orden de captura europea y a la condena unánime del terrorismo por los países de la Unión Europea después de los atentados contra Estados Unidos, ETA continúa su pugna con el gobierno regional del nacionalista moderado Juan-José Ibarretxe.

El pasado 14 de julio, el mismo día de la toma de juramento de Ibarretxe, que fue reelegido a la cabeza del gobierno regional vasco, ETA mató a un concejal de derecha en Navarra y, pocas horas más tarde, asesinó a un responsable de la policía autónoma vasca (Ertzaintza), cerca de San Sebastián.

Este lunes, un nuevo atentado golpeó Vitoria, ciudad sede del gobierno vasco, al día siguiente de un discurso de Ibarretxe amenazando con convocar un doble referéndum, sobre el terrorismo de ETA si esta organización «continúa matando» y sobre la autodeterminación si el gobierno español no respeta «la voluntad del pueblo vasco».

«Una consulta popular sin sujeto ni objeto», criticaba este lunes el editorial del diario independentista Gara, para quien un referéndum «no puede presentarse en ningún caso como una amenaza».

Al mismo tiempo, Gara rechaza toda comparación entre ETA y los gobiernos francés y español como frenos a una solución política del conflicto vasco.

«ETA» –señala– «provoca dolor y sufrimiento, viola los derechos humanos, pero son los estados español y francés los que impiden a la sociedad vasca decidir libremente su futuro».

Para el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, la existencia de un conflicto político sería precisamente lo que permite la supervivencia de ETA.

«Es necesario eliminar (este conflicto político) para terminar con todos los pretextos que pueda tener ETA», declaró Arzalluz este lunes a Radio Euskadi. *

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