Oposición afgana espera con determinación ataques de EEUU
Desde su puesto de observación que domina las llanuras del norte de Kabul, Mohammed Ismail, combatiente de la oposición armada afgana, será el primero en saber el momento elegido por Estados Unidos para lanzar un ataque contra la capital afgana. Estoy aquí todas las noches. Mis órdenes son informar inmediatamente al cuartel general si veo algo. Si hay ataques aéreos, veremos el resplandor, explica Ismail, miembro de la Alianza del Norte. Unas tres semanas después de los atentados del 11 de setiembre en Nueva York y Washington, Estados Unidos todavía no concretizó sus amenazas contra el régimen de los talibán, en el poder en Kabul, a quienes acusa de proteger a Osama bin Laden, principal sospechoso de los ataques en Nueva York y Washington.
Esta Alianza del Norte, formada por minorías étnicas afganas (uzbekos, hazaras chiítas y tayikos) y que cuenta con el respaldo militar estadounidense para derrocar a los talibán, comienza a impacientarse.
Si Estados Unidos no actúa, los sufrimientos de nuestro pueblo se prolongarán y nadie podrá impedir que acontecimientos tan tristes se sucedan, advirtió el ministro de Relaciones Exteriores del gobierno afgano en el exilio, Abdulá Abdulá. El eventual regreso de Estados Unidos a esta parte del mundo es una oportunidad inesperada para la Alianza del Norte, que no dejó de perder terreno frente a los talibán. Cinco años después de perder Kabul, la oposición armada afgana sólo controla el 10% de Afganistán, sobre todo el norte y el noreste. Su cálculo es simple: los jefes de guerra pashtunes, la etnia mayoritaria en Afganistán, conscientes de la superioridad del ejército estadounidense, abandonarán a los talibán, cada vez más impopulares, y se unirán a la oposición. Pero por ahora la milicia fundamentalista en el poder en Kabul reforzó sus posiciones al norte de la capital, reconocen los comandantes locales de la Alianza del Norte. Desde las alturas de Tobdara, estos últimos observan sin dificultad los movimientos de los talibán. Según sus informaciones, unos 2.000 hombres fueron desplegados en esta línea del frente, lo que eleva a 5.000 el número de sus soldados en esta región. Más abajo, cerca del pueblo de Rabat, los puestos de avanzada de la oposición están a menos de 200 metros de los talibán. Todo estuvo en calma este fin de semana, pero algunos días antes, combatientes de la Alianza resultaron heridos por disparos de ametralladoras pesadas y fueron conducidos al hospital en el valle de Panchir. *
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