Conflicto y debate sobre drogas enmarcan visita de delegación de EEUU a Colombia

Una delegación de alto nivel del gobierno de Estados Unidos llegará a Colombia el próximo miércoles, en momentos en que el Ejército colombiano desarrolla una gran ofensiva contra las guerrillas izquierdistas y congresistas y políticos debaten la legalización de las drogas ilícitas.

Según la embajada estadounidense en Bogotá, la misión, encabezada por el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, Marc Grossman, examinará el desarrollo del Plan Colombia de lucha contra las drogas, al que Washington aporta 1.300 millones de dólares especialmente para su componente militar.

La delegación discutirá también con el presidente colombiano Andrés Pastrana, y miembros de su gobierno, aspectos de la iniciativa Regional Andina de lucha contra el narcotráfico, el apoyo de Estados Unidos al desarrollo social y económico del país y la promoción de las instituciones democráticas, precisó la embajada.

Se trata de la misión estadounidense «de más alto nivel que realiza una visita a Colombia bajo la presidencia de George W. Bush», puntualizó la representación diplomática tras señalar que Grossman estará acompañado por funcionarios de la Casa Blanca, la Oficina Nacional de Políticas de Control Antidrogas, el departamento de Justicia y el Pentágono.

Guerrilla y narcotráfico, dos de los temas que abarcarán gran parte de la agenda de conversaciones, según analistas colombianos, dominan desde hace algunos días con mayor intensidad el escenario nacional, por la ofensiva que el Ejército lleva a cabo en las selvas del sur del país contra los rebeldes de las FARC, y por la presentación al Congreso de un proyecto de ley que busca legalizar las drogas ilícitas.

Entre 1.200 y 2.000 hombres de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) que buscaban atacar varias poblaciones del sur y sureste del país, estarían rodeados por las tropas que, extraoficialmente, habrían abatido, hasta el momento, a por lo menos 100 rebeldes, en la mayor operación ofensiva de los últimos 20 años, dijo a la AFP un vocero militar.

Según la información, gran parte de los guerrilleros salieron de la zona desmilitarizada de 42.000 km cuadrados del sur del país, donde el gobierno y las FARC llevan a cabo, desde enero de 1999, un proceso de negociación de paz. Paralelamente, el Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista), cuyos contactos de paz con el gobierno fueron suspendidos por Pastrana el pasado 6 de agosto, desató en el país una oleada de atentados terroristas que dejó 6 civiles muertos, 3 de ellos niños, 93 personas heridas y graves daños a la infraestructura energética y de comunicaciones.

Congresistas y líderes políticos colombianos abrieron en forma directa el debate sobre la legalización de las drogas ilícitas, consideradas por una gran mayoría de la opinión pública del país y por el propio gobierno, como el combustible del conflicto armado interno.

La senadora Vivian Morales presentó esta semana a consideración del Legislativo un proyecto de ley para que el gobierno asuma el monopolio de la producción, consumo y distribución de las drogas alucinógenas.

Morales recogió así propuestas de varios líderes políticos, entre ellos el candidato a la Presidencia de la República por el Frente Social y Político (izquierda), Luis Eduardo Garzón, y del director del gobernante partido Conservador, Carlos Holguín, quienes habían manifestado su inclinación a la legalización y despenalización del tema.

Pero el gobierno, a través del ministro del Interior, Armando Estrada, y posteriormente del canciller Guillermo Fernández, rechazaron la propuesta por considerarla «inconveniente» en el momento actual y señalaron que reiterarían su posición ante la comitiva estadounidense.

La embajadora de Estados Unidos en Bogotá, Anne Patterson, también se mostró contraria a la propuesta de legalización.*

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