Los abogados chilenos que acusan al ex dictador reabrieron el caso que lo sobreseyó en julio

Corte Suprema aceptó revisar el cierre del caso Pinochet

En una decisión unánime, los cinco jueces de la Segunda Sala del máximo tribunal del país declararon «admisible» el recurso de casación (o revisión) presentado por los abogados que impulsan el juicio contra el general Pinochet. Los jueces rechazaron sin embargo un «recurso de queja» que los mismos abogados presentaron contra dos de los tres miembros de la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones, que el pasado 9 de julio sobreseyeron el proceso y liberaron a Pinochet de los cargos que enfrenta por 75 secuestros y asesinatos.

Al acoger la revisión de ese dictamen, la Corte Suprema desestimó el argumento del tribunal de apelaciones, según el cual «la evaluación neurológica, psiquiátrica y neuropsicológica» de Pinochet demuestra que no está en condiciones de enfrentar el proceso. Pinochet, según la tesis aceptada el 9 de julio, padece «una demencia subcortical de orden vascular de grado moderado, esto es una demencia vascular con déficit cognoscitivo».

El juicio contra Pinochet se inició el pasado 29 de enero, cuando el juez Juan Guzmán Tapia lo mantuvo arrestado durante seis semanas por los secuestros y asesinatos de la «Caravana de la Muerte» que recorrió el país en octubre de 1973, al mes siguiente del golpe que lo instaló en el poder por 17 años.

Tras su decisión de este martes, la Segunda Sala de la Corte Suprema entrará en en análisis detallado del veredicto que cerró el proceso, para emitir un pronunciamiento definitivo sobre su eventual reapertura, explicaron fuentes judiciales.

Los jueces de la sala estimaron que, aunque el tribunal de apelaciones sólo cerró el caso en forma temporal, los efectos de su veredicto «hacen imposible la prosecución del juicio» contra Pinochet, de 85 años, y en la práctica significan el cierre definitivo del caso, por lo que esa primera resolución debe ser revisada.

Los abogados defensores de Pinochet invocaron sin embargo el artículo 409 del Código de Procedimiento Penal, que determina el sobreseimiento de un proceso cuando el acusado presente signos de demencia o locura. El abogado Pablo Rodríguez aseguró que, desde esta perspectiva, la revisión dispuesta por la Corte Suprema «no significa en ningún caso un revés para la defensa.» El jurista Hugo Gutiérrez, miembro del equipo que impulsa la acusación contra Pinochet, se manifestó en cambio satisfecho ante la posibilidad de reabrir el proceso.

Desde la perspectiva de Gutiérrez, el dictamen que emitió en julio el tribunal de apelaciones «contradice principios fundamentales de un estado de derecho».

«Lo más importante es que aquí se tomen resoluciones definitivas, para determinar si Pinochet es o no un demente», agregó Gutiérrez.*

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