El obispo renuncia a su esposa y regresa a la Iglesia Católica
La decisión fue comunicada por el arzobispo emérito de Lusaka, de 71 años, en una carta dirigida al Papa Juan Pablo II, con fecha 11 de agosto y divulgada este martes por la sala de prensa del Vaticano.
«En este momento, con todo mi corazón comprometo de nuevo mi vida con la Iglesia Católica, renuncio a convivir con María Sung y a mantener relaciones con el reverendo Moon y la Federación de Familias por la paz mundial», escribió el prelado.
En la misiva, el obispo admite que fueron las palabras del Papa, quien le dijo «en nombre de Jesús, regresa a la Iglesia Católica», las que terminaron por convencerlo de tomar esta decisión.
La carta fue divulgada este martes después de la campaña de prensa iniciada por la esposa de Milingo, quien ha denunciado a la jerarquía del Vaticano por mantener «prisionero» a Milingo, con quien no se ha podido reunir desde hace una semana.
María Sung, la médica coreana con quien el ex arzobispo de Lusaka (Zambia) Emmanuel Milingo se casó en mayo en un rito de la secta Moon, amenazó ayer con ayunar «hasta la muerte» si su marido decide reconciliarse con la Iglesia Católica, en medio de versiones de un supuesto embarazo.
Sung, de 43 años, lo afirmó durante una conferencia de prensa que dio en Italia y durante la cual explicó que no sabía que Milingo, de 71 años, no podía casarse porque era un arzobispo católico.
La mujer se negó a responder cuando le preguntaron si había estado casada otras veces antes del matrimonio con Milingo, pero manifestó su «certeza» de que Milingo volverá a su lado.
El ex arzobispo africano, que desde hace años está bajo la mira del Vaticano por sus continuas excentricidades, desató un verdadero escándalo con su casamiento el 27 de mayo en Nueva York en una boda colectiva organizada por la secta del reverendo Moon.
«Monseñor Milingo y yo estamos casados frente a Dios y si él decide que esto ya no es verdadero yo estoy dispuesta a morir, quiere decir que como espíritu estaré siempre junto a él.
Pero no creo que tome nunca esta decisión», señaló.
A las 6 de la mañana, hora local (4 GMT), Sung se dirigió hasta la Plaza San Pedro, donde aún permanecían cerrados los canceles al igual que la Basílica.
Luego de ofrecer una conferencia de prensa la mujer regresó a la Plaza y realizó el mismo recorrido que había hecho el lunes: se detuvo frente al obelisco de la plaza y después entró a la basílica donde estuvo unos minutos.
María Sung explicó a la prensa por qué se había negado a aceptar la carta de su marido que el lunes quisieron entregarle cuatro enviados del Vaticano.
«No creo que sean palabras suyas.
Igualmente quiero verlo y escuchar su decisión directamente», dijo la mujer.
Sung anunció que desde mañana miércoles irá todos los días a la misma hora a la plaza para continuar su ayuno.
Al referirse a versiones de un supuesto embarazo, Sung dijo que espera a su marido para hacerse el test de gravidez y al ser consultada sobre los eventuales riesgos del ayuno replicó: «La persona más importante actualmente no debe aún nacer sino que ya está viva y no está libre, Milingo hoy es más importante, no es importante mi salud o mi situación». *
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