1.7 millones de ejecutados, torturados y muertos de hambre

Camboya: tribunal para jemeres rojos de Pol Pot

La firma del monarca, que era esperada, pone término a la parte que corresponde a Camboya en ese proceso –después de meses de negociaciones– y permite la implicación directa de la ONU en el proceso histórico al genocidio polpotista (1975–1979).

Sin embargo, numerosas cuestiones quedan en suspenso, como la identidad de los ex jefes de los jemeres rojos que serán juzgados, el grado de colaboración entre Phnom Penh y la ONU, quién financiará el proceso, o la fecha en la que el mismo será organizado.

Phnom Penh y la ONU podrán ahora comenzar los trabajos sobre las modalidades de organización del proceso e intentar llegar a un memorándum de acuerdo que podría ser firmado en unas semanas.

A continuación, comenzará la instrucción del proceso contra los ex jefes de los jemeres rojos por las atrocidades cometidas bajo su régimen. Se trata de la organización de un proceso que, según las leyes internacionales, podría llevar meses, incluso años.

Los jemeres rojos de Pol Pot (muerto en abril de 1998) son considerados responsables de la muerte de al menos 1,7 millones de camboyanos por medio de ejecuciones, torturas o hambruna, según el balance dado por los historiadores.

La pena máxima aplicable a todo ex jefe de los jemeres rojos condenado será la cadena perpetua, puesto que la pena de muerte fue abolida por la Constitución en 1993.

Uno de los problemas más espinosos es el de saber quién exactamente, entre los sobrevivientes de la jerarquía de los jemeres rojos –casi todos actualmente en libertad– será llevado ante la justicia. Este problema concierne especialmente al ex número 3, Ieng Sary, que se benefició ya de un indulto real.

El primer ministro, Hun Sen, aseguró recientemente que no se dejará imponer un «dictado» de la ONU. Además, se pronunció varias veces contra la comparecencia de Ieng Sary, cuñado de Pol Pot, que dio un golpe fatal al movimiento de los jemeres rojos al unirse con 4.000 guerrilleros al gobierno camboyano en agosto de 1996.

Hasta hoy, sólo dos ex altos responsables de los jemeres rojos fueron acusados, Ta Mok y Kang Kek Ieu, que esperan en prisión ser enjuiciados.

Hun Sen indicó recientemente que el proceso «abierto» debe aunar justicia y reconciliación nacional, y que podría comenzar de aquí a finales de año.

Tanto Hun Sen como el rey Sihanuk advirtieron que un «mal proceso» podría amenazar la estabilidad adquirida dura y recientemente por la realeza.*

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