"La tanga¨ cumple veinte años

NUEVA YORK, ANSA

 

La «tanga», la hoy popular microbombacha, cumple veinte años en el mercado con un nivel de ventas siempre en aumento desde su lanzamiento en agosto de 1981.

Frederick Mellinger, bajo la marca californiana «Frederick’sof Hollywood», realizó el lanzamiento inspirado en el homónimo y transgresor traje de baño popular de las playas brasileñas y afirmó: «No me imaginaba entonces que se convertiría en lo que hoy es un fenómeno comercial y de costumbre».

Desde las lujosas tiendas de lencería de la Quinta Avenida a los grandes supermercados K-Mart y Wal-Mart, se extiende una larga fila de adolescentes, de señoras entradas en años, y también de ardientes señores, para comprar las microscópicas líderes de la lencería.

En Estados Unidos la «tanga» se convirtió en sinónimo de un giro de negocios de varios muchos millones de dólares que mantiene en pie a la industria de la lencería.

Desde 1997 las ventas de la «tanga» crecieron más del doble mientras que las de las bombachas tradicionales quedó relegada sólo al diez por ciento.

«En un principio fue un escándalo, hoy es una necesidad» debido a que la ropa estrecha y los vestidos cada vez más ajustados han hecho indispensable la lencería que no se deja ver», explicó Lee Ann Tweeden, modelo y vocera de Frederick’s of Hollywood.

El «boom» de la «tanga» condicionó a la industria de los protectores y toallitas higiénicas femeninas y por lo tanto este año desembarcó sobre los estantes de las góndolas de los supermercados el primer modelo de protectores diseñado para ese tipo de microbombachas.

En los años ochenta las «tangas» representaban menos del cinco por ciento de las ventas de Frederick’s, hoy el gigante de la lencería vende 75 mil por semana, un equivalente al 90 por ciento del total de ventas.

Tan fuerte es la competencia en el negocio de la «tanga» que ahora es diseñada en todos los talles, y por ejemplo la marca Stephanna’s Curves lanzó un diseño a las formas del cuerpo de las clientas con talla extragrande. Naturalmente la «tanga» existía antes de que Mellinger la hiciera conocer a las masas. En 1939 el entonces alcalde de Nueva York, Firello La Guardia, lanzó un edicto –en ocasión de la exposición mundial– en el que ordenó a las bailarinas desnudistas que se cubrieran, haciendo nacer el «G-String». *

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