"Nunca habrá más dictadores ni más sangre. No habrá nunca más un tipo como Milosevic"
JOSE LUIS MARTINEZ
El presidente de la Cámara de Diputados del Parlamento Federal de Yugoslavia, Dragoljub Micunovic, realizó una breve visita a Uruguay y fue recibido por su colega Gustavo Penadés y por la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Representantes. También mantuvo una reunión con el canciller de la República, Didier Opertti. En todos los casos el legislador serbio, que recibió las inquietudes de los parlamentarios uruguayos. explicó la situación política, económica y social de su país.
En la apretada agenda, su visita casi pasó desapercibida, pese a que este hombre, que nació el 14 de julio de 1930, fue uno de los artífices de la caída del régimen del ex comunista Slobodan Milosevic, hoy preso en La Haya a disposición del Tribunal Penal Internacional de las Naciones Unidas y acusado de numerosos delitos durante su mandato y por las guerras que impulsó en la conflictiva región. En medio de la agitada visita se entrevistó con LA REPUBLICA.
Estudió filosofía y se diplomó en 1954 en la Facultad de Filosofía de Belgrado. Y desde 1960 dictó historia de las teorías sociales en esa casa de estudios. Durante las manifestaciones estudiantiles de junio de 1968 fue uno de los líderes del movimiento y por una disposición del Parlamento Serbio, en el año 1975, junto a siete profesores del grupo «Praxis», fue obligado a dejar la Universidad «debido a su actitud» política contra el gobierno comunista de la época.
Posteriormente, entre 1977 y 1980, fue profesor de la Universidad de Konstanz de Alemania, y luego desde 1982 a 1988 fue director del Instituto de Filosofía y Teoría Social de Belgrado. En 1990 retomó su cátedra en la Facultad de Filosofía, publicando numerosos libros sobro filosofía política. Es uno de los fundadores del Partido Democrático, primer partido opositor de Serbia, del que fue presidente hasta 1994, cuando presentó renuncia.
En las primeras elecciones multipartidarias de Serbia fue electo diputado, y desde 1992 ocupa también una banca en la Cámara de Diputados del Parlamento Federal, reelegido en 1996 y 2000.
En el año 1994 junto a sus colaboradores y amigos funda la organización no gubernamental Centro del Fondo para la Democracia, donde trabaja en programas de desarrollo de sociedades civiles y en la preparación de reformas políticas y sociales. En 199 funda el partido Centro Democrático, que preside.
En setiembre de 1999 inicia y convoca a la «Mesa redonda de la oposición», con el propósito de unir a la oposición alrededor de un programa electoral conjunto, que en julio del 2000 conduce a la formación de la oposición Democrática de Serbia, que posteriormente derrota al régimen del socialista Milosevic. Logra reunir al Partido Socialdemocracia, del ex general Vuk Obradovic, a Vojislav Kostunica, del moderadamente nacionalista y liberal Partido Democrático serbio, y la liberal y europeísta Liga Cívica de Serbia.
Esos partidos conciben el tipo de panel que ofrece Micunovic como una discusión sobre las condiciones electorales que habría que plantearle al Gobierno del Partido Socialista Serbio (SPS), del presidente Slobodan Milosevic, que gobernada entonces aliado al ultranacionalista Partido Radical Serbio (SRS), de Vojislav Seselj.
«La oposición tiene que ponerse de acuerdo en lo que desea en cuanto a tipo de Estado, relaciones federales, Constitución, estatuto de Kosovo, relaciones con Montenegro, reforma económica y política social», decía Micunovic.
«Tenemos que tener una estrategia clara y definida para luchar contra el actual régimen, y darle una oportunidad al cambio y a las fuerzas democráticas», comentó en ese momento Micunovic. «Es tarde, muy tarde», afirmaba Dragoljub Micunovic en nombre de la Oposición Democrática de Serbia (DOS). «La policía está con nosotros y los soldados no van a actuar contra la población civil. Han votado a Kostunica y se sienten estafados».
Milosevic había caído, pese a los desesperados intentos que hizo para desconocer el triunfo de la DOS en setiembre de 2000.
El líder de la DOS convocó de urgencia a los líderes de los partidos políticos para celebrar una especie de sesión parlamentaria y asegurarse la victoria.
«El consenso y la seriedad van a sacarnos a todos de esta situación. Se acabaron los modelos personalistas. Nunca habrá más dictadores ni más sangre. No habrá nunca más un tipo como Milosevic», dijo cerrando uno de los capítulos más convulsionados de la historia de Yugoslavia.
–¿Cómo está hoy la situación política en Yugoslavia tras la detención de Milosevic, acusado de crímenes de guerra por el Tribunal Penal Internacional?
–La situación es muy estable y en estos momentos estamos introduciendo reformas económicas y sociales importantes.
Tenemos aún problemas por las sanciones y embargos a Yugoslavia, que fueron impuestos durante diez años, a causa del régimen anterior. También quedan secuelas de los bombardeos de la OTAN.
Hemos podido retornar a todas las organizaciones internacionales, de la cuales Yugoslavia era miembro, y esperamos ahora que la comunidad internacional ayude al desarrollo económico de Yugoslavia.
–¿Qué piensa ahora la oposición que derrocó a Milosevic, y que llegó al poder, al ver que su antiguo enemigo será juzgado?
–Todos los crímenes deben investigarse. Y todos los que han cometido crímenes deben enfrentar la Justicia. Las culpas deben personalizarse, porque los pueblos no son responsables de los crímenes que cometen sus líderes.
Hubiésemos preferido juzgarlo en Yugoslavia, pero siendo nuestro país miembro pleno de las Naciones Unidas, y teniendo en cuenta que el Tribunal Penal Internacional de La Haya es una de las instituciones de la ONU, nosotros cumplimos con nuestra obligación de miembro pleno y entregamos a Milosevic a la justicia. *
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