Países ricos auxilian a Argentina para evitar caos
Hoy es esperado, si no como Mesías al menos como mediador de fuste, el número dos del Tesoro de los EEUU, John Taylor, enviado de apuro por George W. Bush, luego de una crucial charla telefónica con Fernando de la Rúa en el momento en que éste almorzaba el miércoles en Foz de Iguazú con el inglés Tony Blair y Fernando Henrique Cardoso. Británico y brasileño expresaron como Bush su respaldo al programa de déficit cero que acaba de aprobar el Parlamento bajo presión de los acontecimientos y que de inicio nomás, recortará los salarios de los trabajadores estatales y las jubilaciones en un 13%. Para agosto, la poda sería mucho mayor por el derrumbe de la recaudación. Este programa no surtió los efectos esperados en los llamados mercados. Mejoró ayer luego del anuncio del respaldo de Bush y el viaje de Taylor, pero ya se sabe, no hay bien que dure cien años.
Domingo Cavallo pidió una dramática oportunidad a los argentinos, hablando por la TV ya que la fuga de depósitos de los bancos es mirada por los analistas como un dato más grave que los índices de riesgo o las malas notas de las calificadoras de riesgo.
De repente el discurso oficial, de banqueros y hasta de gobernadores peronistas, se unifica en una consiga: Argentina es víctima de una especulación feroz, lo que es cierto, porque la debilidad de la economía y la fragilidad política del gobierno, lo permiten. ¿Dónde están los malvados?: en círculos financieros paulistas, de Wall Street o Londres que hacen millones haciendo bicicletas con los bonos argentinos, que deprecian o hacen subir, para conseguir impunemente sus objetivos.
Pero la realidad especulativa no puede ocultar sino transitoriamente el origen de la crisis, en un país que hace más de tres años no crece (peor aún, caen sus inversiones), tiene una deuda externa fenomenal, un déficit elevado para estas circunstancias y un régimen monetario que parece más un corsé que una herramienta útil.
Cavallo aguarda de Taylor el OK para que el FMI, donde EEUU pesa fuerte, desembolse unos cinco mil millones de dólares para que los mercados vean que la Argentina tiene respaldos y dejen de presionar sobre su moneda. El matutino «Clarín» advierte que el gesto de Bush no será gratuito, que pedirá concesiones políticas, aunque no da pistas sobre cuales.
El ex presidente Raúl Alfonsín llamó a conformar un gobierno de unidad nacional, para fortalecer al Presidente y blindarlo con respaldo político para que no sea llevado al precipicio por los mercados. El reclamo de Alfonsín, avanza sobre un llamado parecido formulado por Fernando de la Rúa. Pero no se especifican temas de coincidencia, sí es para rodearlo también a Cavallo o para sacárselo de encima.*
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