Plebiscito en Vieques: "Que se vaya la Marina"

En histórico plebiscito celebrado el domingo 29, la población de la isla puertorriqueña de Vieques expresó por mayoría abrumadora su voluntad de que la Marina norteamericana se retire definitivamente de la isla, que no arroje ni una bomba más, que devuelva los terrenos y que limpie la isla de los desechos producidos por sus continuados ejercicios militares, que envenenan el ambiente y provocaron la muerte de un poblador. Esta victoria, celebrada jubilosamente en la isla (y en todo Puerto Rico) al grito de: «Vieques sí, marina no», prolonga una larga lucha llevada a cabo con sacrificio y tesón, que llevó incluso a los viequenses a exponerse con sus cuerpos a las bombas y a ingresar a la base naval García, la mayor de la isla.

Victoria y doble récord

La participación en los comicios fue del 80,6%, la más alta registrada para un plebiscito en la historia de Puerto Rico, reveladora de la voluntad de los viequenses de decidir su propio destino. Otras consultas de índole similar nunca sobrepasaron el setenta por ciento.

Sobre 4.774 votantes la opción (señalada como lista 2), según la cual la Marina USA debe dejar inmediatamente de bombardear su suelo y retirarse definitivamente de la isla, recogió 3.230 votos, el 68%. La opción contrapuesta (señalada con el número 3) que proponía la continuidad de las operaciones con bala viva, recogió 1.427 votos, el 30%. Una tercera opción (Nº 1) que reclamaba el retiro de la Marina y el cese de las operaciones a partir de 2003, obtuvo 81 sufragios (1,7%).

El porcentaje logrado por los partidarios del retiro de la Marina supera incluso el que alcanzaron las coaliciones de partidos que llevaron el año pasado a la elección del actual alcalde Dámaso Serrano, cuya prédica se basó precisamente en ese postulado.

Estos resultados entrañan una derrota contundente para el llamado «líder pro Marina», Luis Sánchez, quien realizó su campaña en compañía del veterano político anexionista Carlos Romero Barceló.

Ni una bomba más

La gobernadora de Puerto Rico, Sila María Calderón, expresó su complacencia por los resultados del plebiscito y declaró que debía ser respetada «esa decisón inequívoca y totalmente convincente» del pueblo de Vieques, comunicando de inmediato sus resultados a Washington. La Marina de Guerra de Estados Unidos guardó silencio (ya veremos la maniobra que se prepara). En un comentario lateral, un alto funcionario del Departamento de Defensa de EEUU dijo al canal noticioso Fox que el uso de la isla de Vieques como centro de adiestramiento y de ensayo de la Marina estará obsoleto dentro de cinco a diez años (pero los viequenses opinan que la cuestión es ahora). El congresista demócrata norteamericano José Serrano –que ha estado de cuerpo presente en las grandes jornadas de protesta contra los lanzamientos de bombas, incluso en la irrupción en la mayor base militar– exigió el presidente Bush que acate el mandato de los residentes en Vieques y ordene el cese inmediato de las maniobras aeronavales.

En el debate sobre este tema, avivado por el plebiscito, el presidente de la Asociación de Economistas, Carlos Soto, sostuvo que Puerto Rico no puede seguir dependiendo de secciones del código de Rentas Internas de Estados Unidos para su desarrollo económico.

Armando la trampa

Por su parte, el pueblo festejó alborozado esta histórica victoria. La celebración fue masiva a nivel local, y se extendió a toda la isla boricua. Un cable desde Vieques señala que «el reclamo para que la Marina de Guerra de los Estados Unidos salga inmediatamente de aquí resonó con más fuerza que nunca cuando los viequenses celebraron la victoria de la opción dos en una improvisada fiesta del pueblo en la plaza pública, donde hubo desde jolgorio y regocijo hasta lágrimas y oración». «Celebran en Vieques el reclamo de paz», expresan los titulares. Se agrega que la población de la isla grande, pendiente de la consulta, festejó su resultado.

Para el pueblo de Vieques este triunfo es un aliciente para proseguir la lucha que viene librando con tesón y valentía admirables, hasta consoldiar su reclamo de paz. Pero desde Washington se alega que este plebiscito no es vinculante, que no contó con el aval del Congreso norteamericano, y que sí lo tendrá una nueva consulta fijada para el mes de noviembre. De esta forma se está gestando una doble trampa.

A última hora, la Marina USA salió de su mutismo para decir que los ejercicios militares pautados para iniciarse el miércoles se realizarán de todos modos, en una típica expresión de desprecio a la voluntad popular y de prepotencia del gobierno de Bush.

En la consulta del domingo 29 había tres opciones, como quedó señalado. En la de noviembre, amañada por el gobierno de Washington, habrá solamente dos: o la permanencia para toda la vida de la Armada con ejercicios de bombardeos con bala viva, o su salida de Vieques en el año 2003.

De modo que se excluye a título expreso la opción de retiro de la Marina y de cese inmediato de los bombardeos, por la cual se expresaron más de dos de cada tres viequenses en irreprochable pronunciamiento democrático. Por ende, la lucha continúa. *

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