Ataque de protestantes deja un muerto en el Ulster
El grupo «The Red Hand Defenders» («Los defensores de la mano roja»), considerado una pantalla de la milicia unionista más grande de la provincia, la UDA-UFF (Asociación para la defensa del Ulster), reivindicó el asesinato en un comunicado enviado a una radio local.
La formación unionista prometió que su campaña de violencia contra la comunidad republicana católica en la provincia británica iba a «ganar en ferocidad en los días, semanas y meses por venir».
El incidente se produjo unos días antes de la presentación de un proyecto de paz para la provincia por parte de los primeros ministros británico e irlandés, Tony Blair y Bertie Ahern, previsto para esta semana.
Según explicó un portavoz de la policía norirlandesa (RUC, Royal Ulster Constabulary), «un automóvil tomó por Highton Road viniendo del pueblo de Glenglormley y una de las personas del coche abrió fuego e hirió de muerte a la víctima», de 18 años de edad e identificada como Gravin Brett.
Otro joven resultó herido en el pie durante el ataque y fue hospitalizado, según la misma fuente.
La víctima mortal es protestante, pero se encontraba con un grupo de amigos frente a un club de deportes gaélicos, tradicionalmente frecuentado por la comunidad católica.
Ronnie Flanagan, el jefe de la policía norirlandesa ya había juzgado confirmada la responsabilidad de un grupo unionista en esta agresión.
El Sinn Fein, el brazo político del IRA (Ejército Republicano irlandés), acusó a la UDA, y su líder Gerry Adams tomó la iniciativa inhabitual de proponer una reunión con los dirigentes de la formación unionista.
Adams denunció además en Belfast «un esfuerzo planificado para empujar a los republicanos a una nueva guerra».
El grupo «The Red Hand Defenders» había reivindicado el pasado 20 de julio un tiroteo que no había dejado víctimas en el norte de Belfast.
«Nuestra campaña continuará y consideramos a todos los nacionalistas como blancos legítimos», había declarado entonces el vocero de «The Red Hand Defenders» en el comunicado de reivindicación.
Este ataque tuvo lugar mientras se producían, por tercera noche consecutiva, violentos enfrentamientos entre jóvenes católicos y protestantes en las calles de Belfast.
Estos nuevos disturbios, durante los cuales la policía fue tiroteada y atacada con cócteles molotov, se produjeron después de que un centenar de protestantes del sector de Glenbryn se manifestasen delante de una comisaría para protestar por la forma en que la policía había respondido a los enfrentamientos la víspera.
«Se supone que tienen que identificar su objetivo y abrir fuego contra él», declaró Hugh McGarry, que formaba parte del grupo que entregó una carta a la policía. «No es lo que hicieron, abrieron fuego contra la multitud en Ardoyne Road», prosiguió.
Jóvenes católicos y protestantes se habían enfrentado en las calles de Belfast la noche del sábado al domingo.
En el barrio de Ardoyne, unionistas y republicanos chocaron el sábado y se produjeron tiros que no causaron víctimas.
La noche del viernes se habían registrado escaramuzas esporádicas entre grupos rivales de jóvenes católicos y protestantes en el norte de Belfast, sacudido por un mes de violencia intercomunitaria. *
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