Los ciudadanos no confían en el FBI
El presidente de la Comisión de Asuntos Judiciales del Senado estadounidense, Patrick Leahy, abrió ayer lunes las audiencias de confirmación de Robert Mueller para dirigir la FBI diciendo que el Congreso desea contribuir a que el organismo, plagado de problemas, «vuelva a su forma».
Se espera que la comisión apruebe sin problemas al ex oficial de la Infantería de Marina y actual fiscal federal en el cargo, al que lo designó el presidente George W. Bush, y que el pleno del Senado lo ratifique para fines de esta semana.
Sin embargo, es casi seguro que Mueller será interrogado en torno a cómo se propone pulir la mancillada imagen de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), asediada por una serie de fiascos referidos a seguridad, administración y custodia de documentos.
Las fallas van desde la desaparición de expedientes y la pérdida o robo de armas y computadoras, hasta la larga presencia de un espía ruso entre sus filas de agentes.
El demócrata Leahy dijo que uno de los principales desafíos a los que se enfrentará el nuevo director de la FBI será el restablecimiento de la confianza ciudadana en el principal organismo estadounidense de lucha contra el crimen. «La ciudadanía estadounidense ha perdido algo de su confianza en la oficina», dijo Leahy. «No se trata sólo de un problema de PR (relaciones públicas».
«Esta es una coyuntura crucial para la FBI. Nos proponemos forjar una asociación constructiva con el próximo director para conseguir que la FBI vuelva a su forma», agregó.
Mueller, de 56 años, actualmente fiscal federal de distrito para el norte de California, se ha estado preparando para su comparecencia en el Capitolio participando en audiencias simuladas en las semanas recientes, dijo una portavoz.
Antes del testimonio de Mueller, senadores dijeron que las audiencias aportarían una oportunidad para que la comisión fije estándares en torno a lo que la FBI debería estar haciendo para cooperar con la supervisión legislativa.
«El Congreso ha seguido, en ocasiones, una política de no inmiscuirse con la FBI», dijo Leahy. «Hasta que no se solucionen los problemas de la FBI, necesitaremos por algún tiempo una política de participación». Bush designó a Mueller el jueves 5 en sustitución de Louis Freeh, quien dimitió como director de la FBI en junio después de servir ocho años de su período de 10. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad