Las confesiones de su chofer

Los amores de Mitterrand

Tourlier, que fue durante 20 anos el chofer del líder socialista y lo condujo a la mayor parte de sus citas, confirma que era un apasionado por las mujeres y un padre enternecido por su hija Mazarine.

Pierre Tourlier narra las aventuras amorosas de un presidente y lo describe como un libertino.

Se presenta a sí en actuación contando, por ejemplo, que una funcionaria del Partido Socialista lo invitó una noche a su departamento y que recién habían terminado sus contactos amorosos cuando ella recibió un llamado telefónico de otro pretendiente.

Tourlier, que ignora de quién se trata, se va del departamento de la bella a pedido de ésta pero se oculta cerca de la entrada del edificio y ve llegar… a François Mitterrand.

El autor dice también que François Mitterrand va, cerca del palacio del Elíseo, a la habitación de «una reina del Medio Oriente» cuando su marido monarca se ha ausentado.

El chofer Pierre Tourlier, que por otra parte confiesa que nunca tuvo permiso para conducir, confirma en sus memorias la leyenda de un «Don Juan» Mitterrand.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje