Los líderes de los países más ricos se dan cita en Italia para cumbre del G8

Génova se prepara con incertidumbres y rumores

Los policías, en uniforme o de paisano, han empezado a patrullar las animadas callejuelas del centro histórico, donde los pequeños rateros han desaparecido como por milagro.

Los tenderos no ocultan su miedo a los incidentes en la calle. Para el domingo 22, está prevista una manifestación a la que podrían acudir unas 100.000 personas, provenientes de toda Europa, en contra de la reunión de los jefes de Estado y de gobierno del G8.

Sin embargo, los comerciantes tienen una duda peor: saber si las mercancías y los clientes podrán llegar a sus tiendas.

Algunos ya han decidido cerrar sus puertas a partir del miércoles 18. Ese es el caso de la panadería industrial Papavero, que ha dado vacaciones a sus nueve empleados y que no entregará pan.

Los vecinos del centro histórico se preguntan igualmente si hallarán a su disposición sus «trattorias» y sus autobuses.

El acceso al viejo puerto, centro neurálgico de Génova desde la Antigüedad, estará limitado a partir del lunes 16, y la «zona roja», que engloba el Palacio Ducal (cita de la cumbre), estará prohibida a cualquier persona extranjera a la cumbre a partir del 18.

Los habitantes de este barrio popular, donde viven muchos ancianos, tuvieron que rellenar un formulario en la prefectura para obtener un salvoconducto.

Génova tiene ante sí «un problema de orden público» agudizado por «la escalada del sensacionalismo algo exagerado de los medios de comunicación» y «algo de retraso en la organización» debido al cambio del gobierno, explica una consejera municipal, Anna Castellano.

La aglomeración de Génova y sus 900.000 habitantes están habituados a la influencia de los grandes días, subraya Castellano en medio de los rollos de alfombra roja y el falso parquet qe cubrirán los mármoles policromados del Palacio Ducal.

Un diplomático italiano confiesa que no sabe aún dónde dormirá, y los 5.000 periodistas cuya llegada está prevista, aún no saben si se hospedarán en hoteles o en barcos de crucero.

El ayuntamiento ha empezado hace menos de una semana a identificar las escuelas, los gimnasios, los jardines públicos y las áreas deportivas donde podrán alojarse los militantes de una mundialización alternativa.

Los códigos indescifrables escritos con pintura fluorescente sobre las alcantarillas del centro de la ciudad han alimentado los rumores sobre un corte del suministro de gas.

Igualmente, otro rumor señala que los teléfonos portátiles serán inservibles. La red Wind, que asegura la cobertura telefónica durante el G8, asegura por el contrario que la capacidad ha sido reforzada para evitar el saturamiento. *

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