El presidente Mesic admitió que su país también cometió crímenes de guerra

Extradición de generales divide al gobierno croata

En un comunicado difundido al día siguiente de la decisión de ese gobierno de extraditar a dos generales buscados por la corte de La Haya, Mesic reconoció que «también desde la parte croata se cometieron crímenes».

Destacó, además, que el Tribunal Penal Internacional (TPI) puso en discusión sólo los nombres de algunos individuos y no la legitimidad de ciertas operaciones.

«Estos crímenes se refieren a las operaciones bautizadas ‘Tempestad’ y ‘Relámpago’ (para la conquista de los territorios ocupados por los serbios de Kajina), y probablemente eso no es todo», agregó el mandatario.

Mesic dijo que el TPI no piensa juzgar a naciones enteras sino «indicios» de delitos precisos, luego de que la decisión de entregar a los acusados provocara la dimisión de cuatro ministros social-liberales de su gobierno.

«La Haya nunca puso en discusión el carácter patriótico de nuestra guerra ni la legalidad o legitimidad de ciertas operaciones, pero esto no quiere decir que no hayamos sido criminales», agregó.

El tribunal internacional remitió a Zagreb, la capital croata, dos actos de acusación.

Aun cuando el nombre de los dos destinatarios no trascendió, la prensa sostiene que se trata de los generales Rahim Ademi y Ante Gotovina.

Con la extradición aprobada ayer por el ejecutivo Ivica Racan, el gobierno reformista de Mesic se expuso a una crisis política, al punto de una posible nueva elección que puede favorecer a una derecha nacionalista, derrotada en enero del año pasado.

De inmediato renunciaron cuatro ministros del Partido Social-Liberal (HSLS), la segunda fuerza de la coalición formada por cuatro partidos luego de la salida, hace un mes, de Dieta Istriana (IDS) y del ministro para la Integración europea Ivan Jakovcic.

«Teníamos sólo dos posibilidades –dijo Racan en conferencia de prensa– o seguir la ley, o volver nuevamente a los Balcanes, camino que ni siquiera Serbia y la República Srpska (entidad serbia en Bosnia, ndr) quieren volver a recorrer».

El líder del HSLS, Drazen Budisa, declaró que no pensaba aceptar la extradición de ciudadanos croatas «puestos bajo acusación por la guerra patriótica».

Croacia aceptó el traslado a La Haya de croatos-serbios pero el viernes se supo, luego de una reunión entre Racan y la fiscal del TPI, Carla Del Ponte, en Zagreb, de los actos de acusación contra dos generales solicitados al gobierno en junio.

Ademi y Gotovina están acusados de estar manchados por delitos de guerra durante la campaña con la cual el ejército croato, entre 1993 y 1995, logró controlar los territorios de Krajina que habían ocupado los secesionistas serbios.

La situación es delicada dado que ambos, para muchos nacionalistas del país, son héroes y la extradición puede desatar muchas protestas.

Racan anunció ayer que en la semana pedirá el voto de confianza al parlamento y, en caso contrario, presentará la renuncia.

Por eso, las declaraciones de Mesic de esta jornada se interpretaron como un apoyo al ejecutivo: «Pido a los ciudadanos no aceptar provocaciones ni confiar en aquellos que quieren desestabilizar el país, para conservar sus privilegio y esconder la verdad».*

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