Militares bolivianos permanecerán en carretera que une Bolivia con Perú

Tanques en el altiplano por protestas campesinas

LA PAZ, AFP

 

El ministro de Defensa, Oscar Vargas, negó no obstante, que las tropas operen en la localidad de Achacachi, distante 90 kms de La Paz, donde se encuentra el bloqueo de los campesinos.

El ejército boliviano desplazó el viernes 8 tanques hasta la localidad altiplánica de Huarina, 60 kms de La Paz y 20 kms de Achacachi, «para mantener las rutas expeditas», dijo Vargas.

La movilización de los vehículos militares al altiplano generó rechazo en los dirigentes de la Central Obrera Boliviana, máxima organización sindical del país y en el propio ejecutivo de los campesinos.

«No se qué quieren hacer las fuerzas armadas, por qué se despliegan como si se tratará de una guerra, deben querer cometer un genocidio», afirmó Felipe Quispe desde la clandestinidad a un medio local.

Desde iniciado el conflicto, el 22 de junio, tres campesinos fueron abatidos por los militares en el altiplano en circunstancias hasta ahora no establecidas.

El líder aymara anunció para el lunes una reunión extraordinaria de los dirigentes de la Confederación de Trabajadores Campesinos de Bolivia para determinar el futuro del corte de rutas.

La organización campesina atraviesa serias divisiones como consecuencia del bloqueo de caminos instruido por Quispe, que no fue apoyado por otros importantes dirigentes nacionales quienes criticaron «su actitud autoritaria e individualista».

Pese a la oposición de la dirigencia campesina, Quispe, mantiene el control de un tramo de la ruta binacional Bolivia-Perú, que ha logrado paralizar la actividad turística de la región, una de las más importantes del sector.

El dirigente ha propuesto al gobierno un ampuloso petitorio de 30 puntos, entre ellos, la anulación de la política económica de libre mercado y la abrogación de la legislación antidroga.

El 25 de junio el gobierno boliviano entabló una acción penal contra el líder aymara por supuestos cargos de sedición, asociación delictiva, instigación pública a delinquir, conspiración, atentado contra la seguridad de los transportes y servicios públicos, daño calificado y otros.

El lunes el ministro de Gobierno (Interior), Guillermo Fortún, lo responsabilizó también de tres atentados que volaron el domingo pasado una torre eléctrica en la localidad de Laja a 35 kms de La Paz y dos radioemisoras nativas en el altiplano boliviano.

Quispe está en libertad provisional a la espera de una sentencia definitiva por otro juicio por sedición y terrorismo entablado en su contra por atentados cometidos en la década del 90 por el Ejército Guerrillero Tupac Katari (EGTK), liderado por él y desarticulado en 1992 durante el gobierno del socialdemócrata Jaime Paz Zamora.*

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