Maoístas contra la monarquía constitucional
KATMANDU, AFP
Los rebeldes maoístas, que mataron por lo menos a 40 policías nepaleses durante tres ataques el viernes, lanzaron desde 1996 una campaña de acciones violentas para tratar de derrocar a la monarquía constitucional de Nepal.
Desde esa fecha murieron a consecuencias de la rebelión maoísta unas 1.600 personas.
Cuando comenzó la revuelta, la guerrilla maoísta estaba integrada por unos centenares de militantes liderados por Pushpa Kamal Dahal, alias Prachand, y por Babu Ram Bhattarai.
Un agrónomo y un ingeniero
Prachand, de unos 45 años, es de origen campesino pero logró realizar estudios hasta diplomarse en agronomía. Bhattarai, de 50 años, obtuvo un doctorado en ingeniería.
La decisión de lanzar la insurrección armada fue tomada luego de un boicot electoral, justificado, según los maoístas, por la corrupción del sistema parlamentario.
El apoyo a los maoístas ha ido en aumento, en particular entre la juventud desempleada de las aldeas más remotas del país, donde el discurso que enfatiza la lucha contra los terratenientes y los responsables locales corruptos encuentra mayor eco.
25.000 hombres
La guerrilla maoísta cuenta en la actualidad con unos 25.000 hombres, bien entrenados en este tipo de enfrentamiento, así como en ataques con explosivos.
Su infuencia es particularmente fuerte en seis distritos del oeste de Nepal y también tiene apoyos en el resto del territorio como para paralizarlo cuando se decretan huelgas generales en el país.
En marzo, los rebeldes maoístas sorprendieron a los observadores en Nepal al solicitar, bajo ciertas condiciones, formar parte de una nueva administración multipartidaria.
También se habían puesto en contacto con representantes del rey de Nepal, Birendra, asesinado el 1º de junio con gran parte de su familia por su propio hijo, el príncipe heredero Dipendra. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad