Un íntimo de Felipe González
Cuando Felipe González decidió de forma sorpresiva en 1997 abandonar todas sus responsabilidades en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), todos los barones del partido se dirigieron a su fiel lugarteniente, Joaquín Almunia, para invitarle a hacerse cargo de la formación.
Entonces sucedió a «Felipe» como secretario general del PSOE y, por ende, se convirtió en el candidato para intentar destronar el gobierno de los conservadores y de su jefe, José María Aznar, en la batalla electoral del próximo 12 de marzo.
Sin embargo, este hombre modesto y discreto, decidió fortalecer esta designación por medio de una consulta a las bases del partido. Ser el sucesor de Felipe González no es tarea fácil.
Así, sin prever ningún problema, en abril de 1998 convocó a las primeras elecciones primarias de la historia del PSOE. Pero, contra todo pronóstico, fue el ex ministro catalán Josep Borrell quien resultó elegido con el 54,8% de los sufragios.
Este resultado abrió una crisis en el partido que se encontraba con una dirección bicéfala. Se produjo una división entre el aparato del partido y las bases, entre Joaquín Almunia, como secretario general, y Josep Borrell, como candidato para las elecciones generales.
Sin embargo, en mayo, Borrell volvió a dar la campanada y anunció que debía abandonar la carrera por la presidencia del Gobierno de España debido a la implicación de dos de sus más íntimos colaboradores en un escándalo financiero.
Nuevamente el partido dirigió su mirada hacia Almunia. «Pon orden. Ponnos a trabajar para ganar», le alentó entonces Felipe González.
El PSOE logró entonces un éxito notable en las elecciones europeas, municipales y regionales del 13 de junio pasado, donde consiguió arrebatar tres regiones al Partido Popular (PP, conservador) de Aznar.
Almunia, un vasco barbudo y calvo incipiente, de sonrisa a menudo irónica, hábil y prudente, es un hombre abierto al diálogo y un candidato de consenso. Es también uno de los pocos dirigentes socialistas que ha quedado al margen de los escándalos que han afectado al PSOE.
Pero, sobre todo, es un pragmático: «Me siento más cercano de Tony Blair (primer ministro británico) que de Lionel Jospin (primer ministro francés)», reconoció en una ocasión.
Nacido en Bilbao (Vizcaya, País Vasco, norte) el 17 de junio de 1948, empezó a militar en el PSOE en 1974 en las postrimerías de la dictadura franquista, tras haber estudiado con los jesuitas y haber cursado las carreras de Derecho y Ciencias Económicas en Deusto (País Vasco).
El mismo año se afilió a la Unión General de Trabajadores (UGT), cercana a los socialistas, donde fue nombrado consejero económico. Consiguió forjarse entonces una reputación de eficacia y combatividad.
En 1979 ingresó al comité ejecutivo del PSOE durante un congreso marcado por el abandono de las tesis marxistas. Elegido diputado por Madrid en 1979 fue reelegido cinco veces antes de convertirse en portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados.
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