El ex presidente expone sus ideas en los Estados Unidos

Menem quiere dolarización

Pero el gobierno argentino, por diversos canales y sin mucha bulla ha reafirmado que no es partidario de esa drástica decisión porque, entre otras cosas, dejaría al país sin posibilidad de manejar su signo monetario, bastante limitado ya con la convertibilidad.

Pero mientras Menem está afuera del país, los suyos, sobre todo los gobernadores de provincias controladas por el peronismo, se encontrarán hoy para tratar no solamente de afinar sus relaciones con Fernando De la Rúa sino cómo acotarán el papel del ex presidente dentro del justicialismo.

Menem ya sufrió varios desaires por parte de los caciques provinciales; cuatro veces debió postergar reunir al Consejo Nacional del PJ, porque los gobernadores quieren antes saber cuál será el papel concreto que tendrá en el futuro.

Ahora bien: los gobernadores no son un bloque uniforme. Por un lado están, con sus diferencias, los mandatarios de las provincias más grandes (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe), cada uno con sus ambiciones presidenciales para el 2003 y por el otro, los jefes de los territorios más pequeños, que no quieren ser llevados de las narices y donde anidan también proyectos personales.

A la mayoría de los gobernadores no les agrada el estilo del bonaerense Carlos Ruckauf, el mejor aliado de De la Rúa, porque a veces, dicen, habla por todos, sin autorización explícita. Ruckauf, cuyo paso por el ministerio del Interior entre 1992 y 1994, es actualmente investigado, es sin duda quien más ha esmerilado el poder de Menem. Incluso lo obligó a viajar a La Plata a negociar y virtualmente lo dejó como había salido de su actual vivienda en el barrio porteño de Belgrano R. Temprano o tarde, el peronismo deberá normalizar sus organismos comenzando por el Consejo Nacional. Pero los gobernadores fijarán la agenda, reconocerán que Menem es el titular de esa instancia, pero que «reina mas no gobierna».

El ex presidente conoce esta realidad pero no insistirá en errores como el de reunir a un «gabinete de las luces», desde donde «vigila» a la administración actual, por ser irrepresentativo y esperará otro momento para insistir en sus pretensiones.

Ahora Menem se sumó en apoyo a iniciativas del gobierno nacional, especialmente frente a la controvertida ley Laboral. Pero el Senado Nacional es otro universo peronista, donde no todos siguen a sus gobernadores y cada uno quiere ser el referente, lo que perturba los planes de De la Rúa para conseguir una sanción no más allá de abril de la ley de marras y que un sector del sindicalismo rechaza airadamente prometiendo movilizar obreros frente al Parlamento.

Hoy los gobernadores decidirán para cuándo concurrirán a la reunión del Consejo Nacional y cuál será el ámbito donde los caudillos provinciales discutan tácticas frente a Menem y De la Rúa. Tomarán nota además de la grave situación del distrito porteño, cerca de su extinción como partido con pretensiones, que no tiene política para las elecciones de mayo, cuando se elija al jefe del gobierno.

La política porteña esta dominada por la Alianza y por la coalición entre Domingo Cavallo y Gustavo Béliz que dirimen el fin de semana el orden del binomio. El Partido Justicialista aún no tiene candidato y algunas vetas se marcharon junto a los ex ministros de la anterior administración que rompieron con Menem.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje