Había sido cuestionado por el brasileño Aloisio Lorscheider

Cardenales fortalecen el primado del Papa

Los más de 150 cardenales pusieron fin de este modo a tres días de trabajo con Juan Pablo II, al que entregaron una serie de propuestas en forma de síntesis, elaborada por el alto prelado mexicano Juan Sandoval Iñiguez.

Un día antes de la apertura del Consistorio, el cardenal brasileño Aloisio Lorscheider, presente en el Vaticano, cuestionó la independencia de Juan Pablo II y su cercanía a las bases, atribuyéndolo a que el Papa es «prisionero de la curia romana».

El tema del primado y la colegialidad, el debate entre las competencias de los obispos y las del Papa, subyacía en las declaraciones. La mayoría de las voces que respondieron directa e indirectamente a Lorscheider difirieron en sus palabras y el tema apareció en la declaración final de los cardenales en forma de llamamiento a la unidad: «En una Iglesia que lleva la herida de la división, sentimos con fuerza el deber de cultivar el espíritu de la comunión».

Según declaró a la AFP Sandoval, relator del encuentro, el tema apareció con voluntad de integración: los cardenales «no opusieron primado y colegialidad, al contrario, las integraron. El Papa hace servicio a la unidad como representante de Cristo en la Iglesia y ayuda a los obispos y les da sostén para que ellos también intervengan en la Iglesia universal». Para Sandoval, «el primado es el servicio a la unidad. Si no hay una cabeza, si no hay uno entre los iguales que tenga la autoridad, pues pasa como en las otras confesiones cristianas, que surgen las divisiones», consideró Sandoval.

Por su parte, el cardenal belga Godfried Daneels, declaró que hay que «promover la cultura del debate en la Iglesia» sin que por ello se afecte al primado del Papa.

El cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga también pidió que se fomente el diálogo en la Iglesia aunque consideró «prematura» la convocatoria de un Concilio para reformar estructuras: «Yo estoy convencido de que el Concilio Vaticano II en América Latina aún no se conoce ni se aplica», afirmó. La reunión cardenalicia acabó con una misa concelebrada en la basílica de San Pedro por Juan Pablo II y los cardenales, en la que el Papa enumeró algunos de los desafíos de la Iglesia Católica y los cardenales difundieron un comunicado que refleja su inquietud ante conflictos persistentes, como el de Medio Oriente o la pobreza en Africa. En ambos casos, las cuestiones internas quedaron en segundo plano. A juzgar por las reiteradas apariciones en las discusiones de lunes, martes y miércoles, y en los mensajes del jueves, la globalizacion se perfila como uno de los grandes temas del catolicismo en el futuro.

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