Asesinó a uno de los directores del Diario Vasco

ETA contra la prensa

El atentado, el primero mortal tras las elecciones, «demuestra que ETA quiere recuperar matando lo que perdió en las urnas», dijo el lehendakari (presidente del gobierno autonómico vasco) en funciones, Juan José Ibarretxe.

Santiago Oleaga, director financiero de El Diario Vasco, rotativo al que ETA considera enemigo, fue asesinado a tiros en el estacionamiento del hospital Matia de San Sebastián, adonde, como cada mañana desde hace tres semanas, se dirigía para recibir un tratamiento de rehabilitación por una lesión en el hombro.

El asesino se ensañó con la víctima, pues tras dispararle un tiro en la cabeza, que dejó a Oleaga abatido en el suelo, le remató con otros seis tiros, dos en la cabeza, tres en la espalda y uno en el cuello.

Una hora después y no muy lejos del lugar del atentado, hizo explosión, sin causar víctimas, un automóvil utilizado presuntamente por los etarras en su huida, en una práctica habitual del grupo armado para borrar las huellas.

La deflagración no causó más daños que el calcinamiento del vehículo, que había sido robado recientemente.

Con Oleaga son 31 las víctimas mortales causadas por ETA desde la ruptura de la tregua, en noviembre de 1999, y cinco los atentados contra miembros de medios de comunicación, el segundo mortal tras el asesinato del columnista de El Mundo José Luis López de Lacalle, el 21 de mayo de 2000.

Este es además el tercer atentado etarra tras las elecciones autonómicas vascas del 13 de mayo, en las que Euskal Herritarrok (EH), brazo político de ETA, perdió 80.000 votos, bajando hasta los 140.000, el 10 por ciento del electorado, su peor resultado en la historia del autogobierno vasco, creado en 1980.

Hace 9 días ETA intentó asesinar al periodista de la revista Cambio 16 Gorka Landaburu, quien fue mutilado al explotarle un paquete bomba en su domicilio vasco de Zarautz.

El grupo armado separatista volvió ayer a intentar otro atentado al colocarle a un vigilante de la Universidad del País Vasco una bomba lapa bajo su automóvil. Un fallo en la bomba, cargada con un kilo de explosivo, evitó el asesinato.

El director financiero de El Diario Vasco, al que estaba vinculado desde hace 25 años, no llevaba escolta, pues no se sentía amenazado. Oleaga, de 52 años, casado y con dos hijos, «no se metía en política y sólo se dedicaba a la administración. Era nacionalista, apasionado de la Real Sociedad y jamás se hubiese imaginado que pudiesen atentar contra él, porque lo único que quería era vender periódicos», comentaban sus amigos. Con este asesinato ETA ha atentado contra el grupo periodístico de mayor presencia en el País Vasco, el Grupo Correo, una de las principales empresas editoriales del país.

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