Sharon propone cese del fuego
Esa circunstancia permitió especular acerca de la iniciación de una espiral de tratativas en el sangriento conflicto que enfrenta a israelíes y palestinos.
Sin embargo, el ejército del Estado israelí siguió realizando incursiones en territorio palestino aunque por primera vez, desde hace meses, no se produjo ayer ninguna muerte.
El hecho político más importante de la jornada se produjo durante una esperada conferencia de prensa de Sharon, que el lunes conversó durante más de dos horas con el embajador norteamericano Martin Indyk y el cónsul norteamericano, Ron Schliecher.
Sharon debutó declarando que consideraba «una base positiva» el informe Mitchell que, entre otras cosas, pide a los palestinos e israelíes el cese del fuego inmediato e incondicional y al estado israelí el congelamiento absoluto de los asentamientos.
El primer punto fue aceptado de inmediato por Sharon, que desde la radio 7 y la televisión pidió «a nuestros vecinos que dejaran inmediatamente la violencia y volvieran a la mesa de las tratativas».
El compromiso de parte de Israel es hacer exactamente lo mismo.
Sharon propuso luego una serie de otros pasos sucesivos a la suspensión de las hostilidades: un período «lo suficientemente largo» de cese del fuego, la adopción de medidas aptas para crear una clima de confianza entre las partes y la reanudación de las negociaciones de paz.
La primera e inmediata respuesta palestina a las propuestas de Sharon llegó de parte del principal negociador de la Autoridad Nacional Palestina, ANP, Saeb Erekat.
Sharon, dijo Erakat, leyó de manera selectiva el informe Mitchell, deteniéndose en lo que le resulta cómodo.
Con ello intentó referirse al hecho de que Sharon deliberadamente sobrevoló uno de los puntos más difíciles del informe: el pedido de un total congelamiento de la política de asentamientos.
Pero es un punto que el premier, cercado por las preguntas de los periodistas, no pudo evitar.
Para sortear el problema y no terminar enemistado con el ala derecha de su coalición de gobierno, Sharon recordó que su programa excluye la construcción de nuevos asentamientos y la expropiación de otras tierras palestinas, aunque teniendo en cuenta la necesidad de «crecimiento natural» de las colonias existentes.
Israel, replican los palestinos, está engañándonos porque la experiencia del pasado nos enseña que la fórmula «crecimiento natural» es un cómodo pretexto para extender los asentamientos.
Según el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Shimon Peres, se tendrá en cuenta el «crecimiento natural» pero en el ámbito de los terrenos ya asignados a los asentamientos.
En otras palabras, observó un comentarista israelí, se construirán casas de varios pisos en lugar de casas con jardín.
Los palestinos tienen también reservas sobre el pedido de Sharon de un período de prueba del cese del fuego que sea lo suficientemente largo.
Se trata de un bien conocido expediente israelí para ganar tiempo, afirmó Ahmed Abdel Rahman, estrecho colaborador de Yasser Arafat.
En el lugar el hecho positivo fue que ayer no hubo nuevas muertes, a pesar de las incursiones israelíes en los Territorios autónomos palestinos, en Gaza, de los tiros de mortero que cayeron cerca de un asentamiento israelí y de las heridas provocadas a cinco colonos por francotiradores palestinos en Ghilo, en la periferia de Jerusalén.
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