Ariel Sharon justificó los bombardeos
«Estaba dispuesto a hacer concesiones, pero ahora tenemos que defendernos», afirmó Sharon ante el gabinete de seguridad, respecto a la utilización el viernes de aviones de combate F-16 contra objetivos palestinos, una medida desaprobada por Washington y que causó malestar en su propio gobierno.
En una entrevista al segundo canal de televisión israelí, el ministro de Defensa Binyamin Ben Eliezer, reveló que Israel planeó impedir el viaje del presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, a El Cairo este fin de semana para participar en una reunión de la Liga Arabe.
«Efectivamente, planeamos impedir su salida, porque Yasser Arafat está llevando a cabo una guerra total contra nosotros, utilizando todos los servicios que dependen de él», declaró el ministro al segundo canal de televisión israelí.
Ben Eliezer también amenazó al presidente sirio, Bachar el-Assad, con represalias contra sus tropas estacionadas en Líbano si el movimiento chiíta Hezbolá vuelve a atacar posiciones israelíes.
El pasado 16 de abril, Israel bombardeó posiciones de las fuerzas sirias en Líbano, matando a un soldado sirio, como represalia tras un ataque del Hezbolá.
Más temprano, el líder del Hezbolá, Hassan Nasralá, declaró que «la resistencia continuará (…) hasta la liberación de las Granjas de Shebaa», una zona en la frontera entre Líbano, Siria e Israel, reivindicada por Beirut.
Por su parte, la Autoridad Palestina acusó a Israel de haber intentado asesinar al jefe de la Seguridad Preventiva de Cisjordania, Jibril Rajub, que resultó levemente herido de un disparo de obús contra su casa.
Ben Eliezer desmintió que el Ejército israelí intentara atentar contra Rajub.
El Gabinete de Seguridad israelí decidió mantener una reunión especial el miércoles para acordar la estrategia de Israel frente a la Intifada, que dura desde hace cerca de ocho meses.
Por primera vez, desde la guerra israelo-árabe de junio de 1967, Israel lanzó el viernes ataques de caza bombarderos sobre Cisjordania y la Franja de Gaza, lo que provocó la muerte de 12 palestinos.
Estos ataques se produjeron después del sanguinario atentado suicida de Netanya (norte de Tel Aviv), reivindicado por el movimiento islamista Hamas, que causó la muerte de seis personas, entre ellas el «kamikaze» palestino.
En Washington, el vicepresidente norteamericano, Dick Cheney, pidió a Israel que no utilice sus aviones F-16 contra los palestinos.
En Israel, uno de los líderes del Partido Laborista, que forma parte de la coalición gubernamental, el diputado Haim Ramon, desaconsejó el recurso a los F-16. «Esta escalada avantaja a nuestros enemigos», declaró a la radio.
Antes que él, el ministro de Transportes, Efraim Sneh, también laborista, reprochó a Sharon no haber reunido al gabinete de seguridad antes de los ataques, mientras que la prensa criticó duramente la actitud del gobierno.
«Se esperaba más sangre fría por parte de un primer ministro, un ministro de Defensa y un jefe de Estado Mayor», subrayó el diario Maariv, refiriéndose a Sharon, Ben Eliezer y Shaul Mofaz.
Los territorios palestinos conocieron una relativa calma este domingo. Siete palestinos y un soldado israelí resultaron heridos durante incidentes armados en la zona de El-Bireh, en Cisjordania, mientras las dos partes enterraban a sus muertos.
Siete palestinos de la ciudad de El-Bireh, cerca de la colonia de Psagot, fueron alcanzados por explosiones de obuses disparados por tanques israelíes, indicó la Cruz Roja palestina.
Compartí tu opinión con toda la comunidad