Operativo de abogados y consejeros del ex presidente

Maniobra judicial para cubrir a Menem

Por Isidoro Gilbert – Corresponsal en Argentina

 

Las maniobras tiene como blanco la Suprema Corte de la Nación que en el pasado, es decir en tiempos de Menem, funcionaba una mayoría automática en su favor. Los últimos movimientos en ese espacio dejaron el futuro del ex presidente dependiendo de un hilo. En rigor, de una sola firma: los cuatro jueces más menemistas de la Corte Suprema hacen sentir su presión sobre otros dos, Antonio Boggiano, ex menemista también y Augusto Belluscio, de origen radical para conseguir que alguno de ellos los acompañase con su voto en un fallo que lleve alivio al ex mandatario.

«Pero varios encumbrados menemistas consideraban que la misión era casi imposible de lograr», señaló La Nación. Clarín, por medio de Hermenegildo Sabat, lo dice contundentemente con su dibujo: un Menem sentado en su poltrona presidencial, de la que nuca quiso despegarse, crucificado. Todo un editorial. En la Corte se vivieron momentos de fuerte tensión y la sensación es que las cosas iban para peor para el ex presidente. Pero no está muerto quien pelea dicen cerca del ex. Y la Corte puede dar una sorpresa.

Hace tres semanas, Julio Nazareno, presidente de la Corte; Eduardo Moliné O’Connor, Adolfo Vázquez y Guillermo López, todos viejos menemistas, decidieron darle una mano al ex presidente, para lo cual pretendieron valerse de dos expedientes en los que están imputados el ex titular del PAMI, la obra social de los jubilados, Víctor Alderete y el ex juez federal de Dolores Hernán Bernasconi (preso por corrupción) para favorecer a Menem.

La idea consiste en que la sentencia que recaiga en una de esas dos causas contenga algunos párrafos en los que la Corte defina qué entiende por asociación ilícita, de modo de mandarle a la Cámara Federal y al juez federal Jorge Urso un claro mensaje: los hechos que se le imputan a Menem en la causa de las armas no son los que configuran ese delito.

 

Una interna complicada

En la sesión de los martes, apenas se inició, Nazareno propuso votar estos dos casos una semana antes de lo previsto. Boggiano se molestó y le dijo a Nazareno y a Moliné O’Connor que sus funciones de presidente y vicepresidente de la Corte no los autorizaba a manejarse de esa manera. También sostuvo que la Corte incurriría en un grave error si adoptaba la postura propuesta por esos magistrados. A tal punto llegó su enojo que insinuó que Nazareno y Moliné O’Connor debían abandonar esas funciones. La atención se centró en el caso Alderete, un íntimo de Menem, que está en prisión preventiva por disposición del ex juez Adolfo Bagnasco. Pero el problema no residía en la suerte de Alderete, al que la inminente sentencia de la Corte le devuelve la libertad, pero no del proceso por corrupción, sino en la posibilidad de enviar un mensaje que favorezca a Menem. Un proyecto elaborado en la secretaría penal, que Nazareno, Moliné O’Connor, Vázquez y López estarían dispuestos a firmar, avanza en el sentido de decir qué es y qué no es asociación ilícita. Pero Belluscio hizo llegar un borrador con otro voto: la decisión de la Cámara Federal, que confirmó la preventiva de Alderete por defraudación, es arbitraria. Esto también beneficia a Alderete, pero no alcanza para Menem, porque Belluscio no habla de la asociación ilícita, el delito que Urso le imputa a Menem.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje