Detienen ofensiva de los pinochetistas
Victor Vaccaro – Chile
En un nuevo movimiento del péndulo en que se ha convertido la marcha del juicio a Pinochet, su defensa experimentó un importante contraste en la estrategia para liberarlo de ser prontuariado el 18 de mayo como reo del delito de encubrimiento de 75 homicidios y secuestros calificados e impedir que sea condenado alegando enfermedad o locura, mientras el juez Juan Guzmán dio explicaciones de su proceder en España e Inglaterra al Presidente de la Suprema, conteniendo así una ofensiva para sacarlo de la investigación por los crímenes cometidos durante la dictadura militar.
El ministro instructor reasume hoy sus funciones luego de anticipar su regreso el martes pasado para aclarar personalmente al día siguiente con su superior Hernán Alvarez lo ocurrido realmente con los homenajes recibidos y sus declaraciones a la prensa europea que alimentaron aquí una virulenta campaña que apuntaba a lograr que fuera sancionado por sus superiores y configurar una supuesta pérdida de su imparcialidad para seguir encausando al ex dictador.
Todo indica que al cabo de una hora de franca conversación con la máxima autoridad judicial los malentendidos y falsedades fueron aclarados ya que hasta la prensa más afín al desaforado senador vitalicio reconoce ahora que esa iniciativa de Guzmán «disminuyó la posibilidad de que el viaje pudiera ser motivo de una sanción del pleno del alto tribunal».
Antes que el magistrado comenzara a cumplir su decisión de no volver a hablar con los medios de comunicación hasta que finalice el proceso y prevenir así nuevas maniobras en su contra, desenmascaró todas las falsedades que se le imputaron y las inexactitudes de lo informado.
Afirmó por ejemplo que no tiene predisposición contra Pinochet, con el que «somos medio parientes», que jamás fue presionado por el presidente Alvarez, contra quien él nunca profirió críticas ni menos ataques a través de ningún supuesto «vocero», y que en consecuencia cree que no existe razón alguna para ser sancionado ni se le pueda acusar de parcialidad en contra de Pinochet.
Si el tema quedó superado se sabrá este viernes, cuando se reúna el pleno de la Corte Suprema donde sigue pendiente una decisión acerca del reclamo planteado por la defensa del general (r) Sergio Arellano Stark, encargado por Pinochet de la «caravana de la muerte» por supuesta «parcialidad» de Guzmán en su contra y sus declaraciones u homenajes en España.
Por su parte la primera sala de la Corte de Apelaciones contrarió a los defensores del reo al negarles la acumulación y vista en una misma audiencia de sus apelaciones para, por un lado anular o modificar el procesamiento de Pinochet, y por la que plantea su posible sobreseimiento por razones de enfermedad o demencia.
Sus abogados tenían la esperanza de que la favorable composición de la Quinta Sala del Tribunal de Alzada terminara aceptando alguno de los dos recursos, con lo que por distintas vías obtendrían el mismo resultado: la liberación de cualquier condena y el no cumplimiento del trámite de filiación, ya postergado en dos ocasiones hasta el 18 de este mes.
Ahora no será la Quinta Sala la que tomará la decisión de cerrar o continuar con el procesamiento del senador vitalicio en razón de su estado mental, –tribunal que deberá resolverse en un sorteo en algunos días más– y sólo le corresponderá pronunciarse respecto a si anula la encargatoria de reo como encubridor o restablece la inicial calificación de autoría mediata en los crímenes por los que se le procesa.
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