Socialistas no apoyan eventual "estado de excepción"

Chávez excluyó al MAS de la alianza oficialista

Caracas, AFP

 

Miquilena, también ministro del Interior, y considerado el hombre fuerte del MVR, destacó que su partido desea «darle tiempo» al MAS para que «resuelvan internamente» cuál es la línea política que desean tomar, pero mientras tanto «hemos resuelto que nuestras relaciones políticas no seguirán adelante».

El anuncio de Miquilena siguió a las declaraciones del presidente del MAS, Felipe Mujica, en las que señaló que ese partido no apoyaría la declaratoria de un eventual «estado de excepción» en el país para que el gobierno de Chávez obtenga mayores poderes.

Aunque Chávez no ha oficializado su deseo de declarar un estado de excepción, el ex constituyente Hermann Escarrá, encendió la polémica cuando declaró recientemente que el presidente le había consultado al respecto.

Miquilena señaló que la decisión del MVR no se debe a este hecho puntual, sino a un «examen histórico» que habían realizado.

No obstante, puntualizó que las protestas «lamentables» de los socialistas sobre el estado de excepción «en coro con toda la oposición, hicieron al tema uno de carácter nacional», y ese hecho «ha constituido la culminación de todo un proceso», porque evidencia el desligue del MAS con el «proceso que adelanta el presidente Chávez».

Destacó que las declaraciones de Mujica y de otros dirigentes del MAS representan el pensamiento «de un grupo minoritario» del partido, y llamó a la base socialista a mantenerse unida a la «revolución democrática» abanderada por el mandatario venezolano.

Tras las declaraciones de Mujica en contra de una posible declaración de un estado de excepción, Chávez pidió el miércoles a un inédito «Comando Político de la Revolución» que analice la alianza del MAS con el gobierno, y adelantó que se iban a tomar medidas «a corto plazo» al respecto.

El presidente del MAS respondió ayer jueves a Chávez, emplazándolo a definir si «sigue convencido sobre las bondades democráticas del proceso o si él ha dejado de acompañar la idea de que el proceso sea en democracia».

Mujica dijo que cuando las elecciones presidenciales y generales de 1998 el MAS decidió respaldar a Chávez, al igual que los venezolanos le dieron su voto, lo hicieron a favor de un proceso de renovación en democracia.

«No votaron para que intentara colocar las cosas en el medio de un mecanismo autoritario o de transitoriedad permanente», insistió.

La oposición señaló que la posibilidad de un estado de excepción allanaba el camino para que Chávez diera un «autogolpe» en Venezuela, y el mandatario replicó el miércoles que «yo no he dicho para nada, hasta ahora, que voy a declarar un estado de excepción».

Chávez, de 46 años, un teniente coronel del ejército dado de baja por alzarse en armas el 4 de febrero de 1992, repite esta advertencia desde la campaña electoral de 1998.

Tanto el fiscal general, el ex vicepresidente Isaías Rodríguez, como el Defensor del Pueblo, German Mundaraín, se han mostrado en contra del «estado de excepción», remarcando que su declaratoria puede obedecer a tres circunstancias específicas –calamidad pública, conmoción interna y emergencia económica– y que desde su punto de vista, ninguna se ha presentado.

El MVR, el MAS y el izquierdista Patria Para Todos (PPT) llegaron al poder apoyando a Chávez en las elecciones de 1998, aunque el último se separó de la coalición oficialista por diferencias electorales antes de los comicios de julio de 2000.

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