China no entregará el avión espía de EEUU
Pekín, ANSA
Desde Pekín, un vocero del ministerio de Relaciones Exteriores anunció ayer que la aeronave EP-3E, bloqueada en la isla de Hainan luego del accidente en el aire ocurrido el pasado 1 de abril con un caza chino en el Mar de la China, no podrá despegar de ese lugar.
«La parte china ratificó varias veces en las negociaciones con los estadounidenses que resulta imposible que el avión pueda regresar volando», dijo el vocero, citado por la agencia Xinhua, sin especificar cómo o cuándo será devuelto a su país.
Sin embargo, expertos norteamericanos habían verificado la semana pasada que el avión, luego de algunas reparaciones, puede volar.
Pero el rechazo chino parece indicar que el EP-3E, eventualmente, abandonará ese país una vez que sea desmontado.
«Estados Unidos debe adoptar una postura pragmática y constructiva para asegurar que el caso del avión se resuelva adecuadamente», agregó el vocero.
El funcionario de la cancillería también reiteró la oposición china a los vuelos de reconocimiento a lo largo de sus costas, que Estados Unidos retomó ayer lunes, tras un mes de suspensión y pese a las protestas de Pekín.
China, dijo Jiang durante una reunión en Hong Kong con el presidente de la Aol Time Warner, Gerald Levin, «tiene una gran consideración» por las relaciones con Estados Unidos, las cuales deben ser afrontadas «desde una perspectiva estratégica y a largo plazo, resolviendo en modo apropiado las diferencias».
Jiang llegó hoy a la ex colonia británica, en su primera visita desde 1998, para participar de la convención económica «Fortune Global Forum».
Probablemente mañana se reúna con el ex presidente Bill Clinton, cuya administración es vista cada vez con más añoranza por los chinos.
La crisis del avión espía, los planes norteamericanos sobre el escudo espacial, los arrestos de ciudadanos estadounidenses, la represión contra la secta Falungong, llevaron a las relaciones bilaterales a los niveles más bajos de los últimos cinco años.
En Hong Kong, ocho mil agentes intentaron hoy mantener lejos y bajo control a los seguidores de Falungong, ilegal en China pero no en esta ex colonia, que realizaron esporádicas protestas contra la represión de la secta.
Las autoridades de frontera rechazaron cerca de 70 adeptos, entre ellos, algunos estadounidenses.
Según el gobierno chino, el grupo religioso causó la muerte de alrededor de 1.500 personas mientras que sus líderes aseguran que los ejercicios de meditación y de respiración, inspirados en el budismo y el taoísmo, tienen propiedades terapeúticas.
La administración estadounidense ha criticado la represión.
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