El presidente de Paraguay está aislado
Asunción, Reuters
Según encuestas a pie de urna, cuyos resultados tienden a ser confirmados por recuentos oficiales parciales, el candidato impulsado desde el gobierno, Bader Rachid, perdió la presidencia partidista que ejercía desde 1999 a manos del disidente Nicanor Duarte Frutos. «El efecto práctico de la votación del domingo es que la presidencia queda todavía más aislada que antes», dijo a Reuters el sociólogo Carlos Martini.
«El presidente está ahora en una doble desventaja: en agosto perdió la vicepresidencia a manos de la oposición y ahora pierde los principales cargos dentro del partido», agregó.
La vicepresidencia paraguaya, que estaba vacante desde el asesinato del vicepresidente colorado Luis María Argaña, en marzo de 1999, fue ganada en agosto del año pasado por Julio César Franco, jefe del Partido Liberal, la principal agrupación opositora del país.
González Macchi también carece de mayoría propia en el Congreso, y sólo contaba con el apoyo pleno del grupo de Rachid en el Partido Colorado, que se convertiría en la segunda minoría si las encuestas se confirman.
La primera minoría correspondería a los seguidores del ex general golpista Lino Oviedo, cuyo principal objetivo es tumbar al mandatario, a quien acusan de graves hechos de corrupción.
«Esto es fatal para González Macchi», aseguró el senador Diógenes Martínez, un disidente del oficialismo. «A partir de ahora va a tener que enfrentar una oposición interna brutal, especialmente de parte de Duarte Frutos».
Oviedo está preso en Brasil, sometido a un proceso de extradición bajo el cargo de urdir el asesinato de Argaña, y por otro lado debe pagar una condena a 10 años de cárcel por un intento de golpe de Estado de 1996.
Sin embargo, sigue teniendo fuerte influencia en la política interna paraguaya.
Duarte Frutos anunció que buscará la presidencia del país en el año 2003, cuando el actual mandatario entregue el cargo al que llegó desde la jefatura del Congreso, el tercer cargo en la sucesión del poder, tras el asesinato de Argaña y la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas. «Sin dudas, este nuevo mapa político y la candidatura de Duarte Frutos va a significar un aumento del enfrentamiento retórico y fuertes presiones sobre el gobierno, que ya está en el piso en materia de prestigio», acotó Martini.
Inicialmente, González Macchi contó con el apoyo de las principales agrupaciones opositoras, incluyendo el Partido Liberal, pero también perdió esa alianza.
Según encuestas de consultoras privadas, González Macchi tiene una popularidad apenas por encima del diez por ciento.
«Este escenario no significa necesariamente que esté comprometida la continuidad del presidente hasta 2003, sino que está en una situación técnica de parálisis política», dijo el analista político Luis Fretes. «Las disidencias dentro del oficialismo son apenas de forma, porque el sistema se mantiene con las nuevas figuras», añadió. «Pero aunque sólo estén perfeccionando al monstruo, le insuflan el poder de tener su propia oposición interna».
Compartí tu opinión con toda la comunidad