Las FARC acusan a Pastrana
Bogotá, AFP
«El presidente Pastrana parece cansado del proceso de paz (que comenzó el 7 de enero de 1999) y esta actitud lo pone en peligro», señaló el portavoz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, al telenoticiero bogotano NTC.
Reyes formuló la declaración cuatro días después de que el mandatario dijera en una ceremonia militar en Bogotá que «se agotan las razones para creer en la paz», al cuestionar la «demencia rayante en la bestialidad» de las acciones de las guerrillas y los paramilitares de ultraderecha.
Pastrana, a quien le restan 15 meses de mandato y que ha invertido casi todo su capital político en la búsqueda de una salida negociada al conflicto que ya completa cuatro décadas, cuestionó asimismo la «legitimidad de la fuerza que utilizan» los grupos insurgentes colombianos.
Por el contrario, el jefe de Estado destacó la lucha pacífica de la guerrilla mexicana del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), de la que, dijo, tiene «alguna simpatía en su pueblo porque entendió que la violencia no es el camino para el cambio».
En otra declaración efectuada el sábado, Reyes señaló que las FARC observan con escepticismo la marcha del esquema de pacificación, que se celebra en una zona desmilitarizada de 42.000 km2 del sur de Colombia.
«Para las FARC es muy complicado continuar dialogando cuando la otra parte no cumple los acuerdos», dijo Reyes a la agencia de noticias Anncol, que difunde la información del grupo marxista.
En el artículo –que Anncol tituló «A punto de romperse los diálogos de paz»– el comandante guerrillero acusó al gobierno de haber incumplido un acuerdo que Pastrana y el máximo líder de las FARC, Manuel Marulanda, suscribieron el pasado 9 de febrero para reactivar las conversaciones que los rebeldes habían suspendido en noviembre.
Según las FARC, Pastrana se comprometió en febrero a sacar adelante un acuerdo que permita liberar a los rebeldes encarcelados y enfermos, así como a decenas de efectivos del Ejército y la Policía que los insurgentes capturaron en combates y que están en igual condición de salud.
Marulanda afirmó en marzo que el texto del acuerdo humanitario estaba «listo» y que sólo faltaba la firma de Pastrana, pero el gobierno replicó indicando que era necesario examinar las implicaciones jurídicas de ese convenio.
El alto mando militar ha expresado su desacuerdo con el eventual intercambio de combatientes, con el argumento de que ello podría violar la ley y servir de pretexto a los guerrilleros para reclamar el estatuto de beligerancia.
Reyes, uno de los negociadores de paz de las FARC, dijo a NTC que Pastrana ha sido «indolente» ante la situación de los agentes cautivos.
El portavoz de las FARC –grupo que cuenta con unos 16.500 combatientes– también criticó el fin de semana la aplicación del Plan Colombia de lucha antidrogas, al que Estados unidos aporta 1.300 millones de dólares en ayuda económica y militar, advirtiendo que «su regionalización podría ser otro golpe mortal contra el frágil proceso de paz».
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