Cavallo no doblega a los especuladores
Por Isidoro Gilbert – Corresponsal en Argentina
Con una concurrencia infrecuente de corresponsales extranjeros, Cavallo trató por este atajo de seguir intentando crear tranquilidad en cuanto a que no va a haber devaluación, ni que será desbordado el gasto del gobierno y que Argentina crecerá, que es una de las grandes dudas aquí y en el extranjero.
Cavallo se mostró sereno, lo que muchas veces no es habitual. A tal punto que reconoció que por su temperamento, su madre lo apodó «refucilo». Eso salió a luz a propósito del diferendo que tuvo semanas atrás con el canciller uruguayo, Didier Opertti. Según Cavallo no hubo tensión en una reunión sobre el ALCA sino respetuoso cambio de opiniones. Personas que presenciaron el momento dijeron que el argentino elevó el tono que puso mal al uruguayo.
El ministro calificó la actual situación del país como de «depresión económica y anímica», a la que se le añade la deflación derivada de la sobrevaluación del peso atado como se sabe al dólar. «Es muy importante cambiar el estado de ánimo de los consumidores y de los inversores», destacó, reconociendo la baja del consumo y la parálisis de nuevos emprendimientos. «Sólo con un flujo amplio de inversiones que permitan el aumento de la productividad y la demanda interna y externa, se podrá revertir la difícil situación «que hemos vivido los tres últimos años».
Con todo, se exhibió optimista y anticipó que a finales de 2001, la Argentina se parecerá a la de los últimos meses de 1991, cuando se estabilizó la moneda con el plan de convertibilidad y se inició el crecimiento, después de más de un año de zozobra y caída de la popularidad del entonces presidente Carlos Menem.
«Ahora no hay que derrotar la hiperinflación como entonces sino al fenómeno opuesto que es la deflación», precisó. Pero el economista argentino de más fama en el exterior, no puede poner en calma a los mercados, una pulseada que empuja hacia arriba el «riesgo país». LA REPUBLICA le preguntó a qué se debía.
Disparen contra Argentina Comentó que «ya hace varios meses que gente que maneja fondos importantes apostó en contra de Argentina. Creyó que iba a estar obligada a incumplir sus obligaciones de deuda externa y que iba a terminar imponiendo una suerte de quita sobre la deuda. Entonces tomaron posiciones en contra. Toda esa gente que se jugó por el default, va a perder mucho dinero cuando nosotros logremos revertir la situación, que el precio de los bonos empiece a subir. Obviamente como toda cuenta da lugar a tironeo. Nosotros no hemos logrado torcerle el brazo a los apostadores, porque todavía no logramos movilizar todos los recursos a favor de nuestro país».
Pero –añadió– «estamos logrando pasos importantes, como la negociación con el FMI y otros organismos que va a dar lugar a que se anuncie la elevación al Directorio de esa institución con recomendación de aprobación de la nueva versión del programa argentino, que incluye todas las propuestas de competitividad y de crecimiento vigoroso de la economía, con lo cual vamos a poder disponer de los fondos que se nos habían otorgado en el mes de diciembre, pero que habían quedado en duda desde que Argentina experimentó un desvío en sus metas fiscales del primer trimestre. Se están dando las condiciones para que podamos contar con todos los recursos necesarios para que nadie desconfíe de la capacidad de pago de la Argentina y ese va a ser el momento en que se va a producir el cambio de tendencia».
«Entonces los que apostaron en contra van a tener que comenzar a cambiar de posición para no seguir perdiendo dinero», insistió a este diario.
Cavallo negó que el FMI esté opuesto a la introducción del euro, para respaldar con el dólar el peso, iniciativa que ya cuenta con media sanción de la cámara de diputados desde la madrugada de ayer. Solamente votó en contra el sector menemista (124 a 16 votos) que quiere la dolarización de la economía. «Eso revela que es una minoría la que no quiere el peso argentino», resaltó.
La ampliación de la convertibilidad es una pieza clave para la estabilidad económica argentina, someterla a menos tensiones. Y esa es la opinión del FMI, precisó. «No va a haber sorpresa monetaria ni devaluación; lo impide el sistema de convertibilidad», donde el Parlamento es quien fija la relación del peso, señaló una vez más como hace un mes porque algo hay en el ambiente que perturba tener esa misma seguridad. ¿Convencerá?
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