Perspectivas para las empresas norteamericanas

Nueva York

 

La voluntad de George W. Bush de avanzar en la realización del «escudo espacial» corre el riesgo de comprometer las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con Rusia y China, pero abre grandes perspectivas para las empresas norteamericanas que operan en el sector defensa.

La realización de un sistema antimisilístico para proteger el territorio de Estados Unidos de un ataque desde territorio enemigo fue uno de los objetivos del Pentágono desde hace unos veinte años, desde que en la Casa Blanca estaba Ronald Reagan.

Desde entonces, el gobierno norteamericano gastó más de 57 mil millones de dólares en la realización del National Missile Defense System y, según estimaciones recientes, gastará otros 50 mil millones para su completa realización.

Por el momento el secretario de Defensa de la administración Bush, Donald Rumsfeld, presentó en el Congreso el pedido de agregar al presupuesto de defensa unos 25 mil millones de dólares en los próximos siete años, de los cuales 2,3 mil millones al año están destinados al escudo espacial.

Estas cifras deberían agregarse a las ya dispuestas y son imprescindibles para el desarrollo del sistema antimisiles que ya está funcionando.

El sistema incluye 100 cohetes antimisiles con base en tierra, estaciones de radar de alta potencia y satélites espía para trazar la trayectoria de los misiles enemigos.

En diciembre de 2000, la Boeing Space and Communications, la división de la empresa aeroespacial, especializada en la realización de satélites militares, firmó con el Pentágono un contrato por 6 mil millones de dólares para el desarrollo y las pruebas del sistema antimisiles modernos.

El Pentágono está trabajando en otros nuevos sistemas con un presupuesto anual de 4,7 mil millones de dólares.

Otros contratos se firmaron con la TRW de Cleveland para la construcción de estaciones de comando y con Raytheon, para el desarrollo de sistemas de localización de misiles y estaciones de radar de alta potencia.

Los dos contratos tienen en total un valor de 1,5 mil millones de dólares.

El desarrollo del National Missile Defense system involucra ya a todas las sociedades que recibieron encargos del sistema de defensa norteamericano, que da trabajo a unas 3 mil personas sólo en el sur de California.

El Ballistic Missile Defense Office del Pentágono afirmó que el desarrollo de los proyectos en curso debería realizarse antes de 2003, aunque el calendario del Pentágono no prevé la operatividad del sistema antimisil antes de 2010.

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