OPINION INTERNACIONAL

EL DISCURSO DE OBAMA Y WIKILEAKS

«La misión de combate de EEUU en Irak ha llegado a su fin», dijo el presidente. Lo mismo había dicho Bush, su predecesor, a bordo de un portaviones el 1º de mayo del año de la invasión, lanzada a pretexto de armas de destrucción masiva que nunca aparecieron. A Saddam Hussein lo colgaron y los muertos irakíes suman cientos de miles. Obama reconoció 4400 muertos entre los soldados norteamericanos, que en número de un millón y medio de efectivos pasaron por ese frente de guerra. Dijo también que la guerra le había costado mucho a su país, y que era hora de restañar las heridas de la economía, que atraviesa una situación crítica, en particular por el desempleo, y pasa a ser de atención prioritaria. Los 50 mil militares que quedan en el terreno conformarán el operativo «Alba Nueva» (New Dawn), cuyo objetivo sería entrenar a las fuerzas de seguridad locales. Cabe agregar que no hay gobierno en el país, cinco meses después de haberse celebrado elecciones (bajo ocupación). Nuri al Maliki es el primer ministro nominal, y el vicepresidente Joe Biden llegó en esta ocasión a Bagdad para pedir que se acelere la formación del gobierno.

La invasión a Afganistán empezó antes, como respuesta al atentado de las Torres Gemelas del 11 de setiembre 2001, alegando que el jefe de Al Qaeda, Osama bin Laden, vivía en Afganistán con miles de sus hombres, amparado por el Talibán. El 7 de octubre 2001 sobrevinieron los primeros bombardeos. Ahora, EEUU va a enviar más efectivos a ese frente porque la situación se le escapa de las manos y varios de sus aliados han retirado sus tropas. O sea que van a crecer y multiplicarse los crímenes masivos que han perpetrado allí las tropas yankis.

Fue así desde el comienzo de la invasión. En julio de 2002 unos 50 civiles afganos murieron y más de un centenar resultaron heridos tras el bombardeo de un avión de EEUU en el pueblo sureño de Deh Rawud. En diciembre 2003 otro bombardeo análogo segó la vida de nueve niños y un adulto en una aldea de la provincia de Ghazni, al punto de que la ONU condenó el ataque y ordenó una investigación. Mencionamos estos episodios porque quedaron documentados desde el inicio, pero son apenas la punta del ovillo. Porque después se sucedieron en número impresionante. Es lo que acaba de revelar el informe de WikiLeaks, que pasa a tener una candente actualidad.

Es un portal independiente que publicó miles de documentos clasificados sobre la guerra de EEUU en Afganistán. La web difundió en julio pasado nada menos que unos 92 mil informes filtrados del ejército de EEUU relativos a la guerra en Afganistán entre 2004 y 2009, que comprometen a militares y civiles en matanzas de civiles y líderes de la resistencia en el país ocupado por la OTAN desde octubre de 2001. El fundador del sitio, el australiano Julian Assange, es objeto de una feroz persecución y amenazas por parte del Pentágono.

Como antecedentes, en marzo pasado el sitio publicó un video filmado desde un helicóptero de combate estadounidense que sobrevolaba Bagdad, y expuso la matanza indiscriminada por parte del ejército de 12 personas, dos de las cuales eran empleadas de la agencia Reuters. Pero lo que tuvo máxima repercusión fue la publicación a fines de julio, junto con The New York Times, The Guardian de Londres y Der Spiegel de Alemania de 92 mil informes clasificados de las fuerzas armadas de EEUU en Afganistán. Los informes, en su mayoría redactados por los soldados en el campo de batalla, representan un verdadero diario de guerra de 2004 a 2009, en el que se detallan matanzas de civiles, entre ellos niños, la creciente fuerza de la insurgencia Talibán y el apoyo que le presta Pakistán. Julian Assange, fundador y editor jefe de WikiLeaks y a quien el Pentágono reclama bajo amenaza devolver los documentos y cesar las publicaciones, se refiere así a los asesinatos de civiles: «La forma de entender esta guerra es viendo que hay una muerte tras otra, todos los días, y no se detiene». Describe un episodio que denomina «el My Lai polaco», y que recuerda la masacre de los asistentes a una boda que después pasaron a engrosar la lista de los «daños colaterales».Ya lo veremos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje