Dirigente vasco acusa a Aznar
El líder independentista vasco Arnaldo Otegi acusó, en entrevista con AFP, a Francia y España de haber «dilapidado» las posibilidades de paz en el País Vasco durante la reciente tregua de la organización armada ETA.
Durante el cese al fuego, de septiembre 1998 a diciembre 1999, ambos países «han tenido una actitud de absoluta agresividad contra el proceso», procediendo especialmente a practicar una serie de detenciones, dijo el dirigente de Herri Batasuna (HB), organización política cercana a ETA.
Entre estos arrestos figura el de Javier Arizcuren Ruiz, alias «Kantauri», ex presunto jefe del aparato militar de ETA, detenido en París en marzo de 1999.
Otegi acusó al jefe del centro-derechista Gobierno español, José María Aznar, de haber mantenido una «actitud absolutamente deliberada por boicotear este proceso desde el primer instante».
«Tanto el Estado francés como el español han dilapidado la oportunidad», señaló antes de precisar que su formación había renunciado a participar en las próximas elecciones generales de España, el 12 de marzo, para no legitimar al gobierno español.
«Participar en estas elecciones es legitimar un ordenamiento que nos niega la voz y la palabra, que nos niega la posibilidad de construir el futuro libre y democráticamente», dijo.
Sin embargo, Otegi lanzó un llamamiento a los socialistas de Joaquín Almunia para que jueguen otro rol que el de «acompañantes» del Partido Popular (PP) de Aznar.
«No deberían jugar los Sancho Panza de los Quijotes de la derecha española», señaló Otegi agregando que los socialistas «tienen que recuperar posiciones de izquierda y posiciones de progreso, lo que significa reconocer la existencia de una nación llamada Euskal Herria (Patria Vasca) y reconocer el derecho a la autodeterminacion».
Asimismo, estimó que el primer ministro francés, el socialista Lionel Jospin «está manteniendo una cierta vía de comunicación con los independentistas corsos y no ha puesto condiciones excesivas para hacer eso».
A propósito del acuerdo de Lizarra, firmado en 1998 por el conjunto de los nacionalistas vascos para encontrar una solución pacífica a un conflicto que ha provocado 772 muertos desde 1968, Otegi dijo que este pacto se mantiene a pesar de la ruptura de la tregua de ETA.
El pacto «todavía tiene en los momentos actuales un mayor peso», existiendo ahora «una mayor necesidad de esa referencia política», señaló.
En lo concerniente a los nacionalismos en España, el dirigente vasco estimó que Madrid tiene «un grave problema» porque desde hace 100 años se pregunta «¿qué es España?».
«Es un estado multinacional», se responde al señalar que existe «una reivindicación independentista en el País Vasco, menos en Cataluña y en Galicia está acrecentándose».
«Eso pone encima de la mesa del gobierno español un grave problema porque si lo encara de forma democrática tiene escasa salida», dice asegurando que «tarde o temprano» los vascos ejercerán su derecho a la autodeterminación seguidos «probablemente, y con el tiempo», por Galicia y Cataluña.
Por otra parte, Otegi considera que los vascos franceses han dado «un paso importante» en los últimos años.
«Hoy ya es mayoritaria la revindicación por un Departamento propio para los vascos en el Estado francés. El gobierno francés se ha dado cuenta de que el problema vasco es un problema de su propia casa», indicó antes de subrayar que «casi 1500 personas se manifestaron, con incidentes» la semana pasada en Bayona (sudoeste de Francia).
«Eso viene a demostrar que los vascos ya no estamos divididos por dos Estados de forma artificial, sino que ya tenemos una voluntad conjunta de avanzar hacia la soberanía de nuestro país», explicó. «El gobierno francés se ha dado cuenta que los territorios vascos que están bajo su administración van a caminar necesariamente con los vascos del sur en la construcción de un espacio llamado Euskal Herria (Patria Vasca) dentro de Europa», afirmó.
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